
EL VENEZOLANO COLOMBIA
A poco más de un mes del atentado a bala contra el senador Miguel Uribe Turbay, la Fiscalía avanza con nuevas revelaciones que podrían ser determinantes para establecer responsabilidades mayores en el ataque. El caso, que ha sacudido al escenario político colombiano, suma ya seis detenidos formalmente judicializados. Sin embargo, los investigadores concentran su atención en un nombre: Élder José Arteaga, alias el Costeño, a quien señalan como uno de los articuladores del plan criminal.
Durante su aprehensión el pasado 5 de julio en una vivienda de la localidad de Engativá, las autoridades encontraron elementos que podrían ser decisivos para identificar a los autores intelectuales.
Un papel con contactos bajo la lupa judicial
En el procedimiento de allanamiento que permitió la captura del Costeño, agentes de la Dijín encontraron un papel manuscrito que llamó de inmediato la atención de los investigadores. En él estaban consignados varios números telefónicos. Aunque en principio parecía un objeto sin mayor valor probatorio, la Fiscalía lo incautó con fines de verificación, dado que los contactos podrían conducir a otros involucrados o incluso a los posibles determinadores del atentado.
“Se encontraron anotados algunos teléfonos. Este elemento fue incautado con fines investigativos”, detalló la fiscal encargada del caso durante una reciente audiencia.
Más que un atentado: planes de robo en paralelo
La sorpresa no terminó con el hallazgo del papel. En el curso del proceso judicial también se conoció que alias el Costeño planeaba, tres días antes del atentado, un robo millonario. El objetivo: una tractomula. Este dato fue aportado por Carlos Mora González, uno de los capturados que conducía uno de los vehículos utilizados el 7 de junio durante el atentado contra Uribe Turbay.
Según Mora, la reunión para organizar el hurto se celebró en una estación de gasolina en el occidente de Bogotá. Aseguró que allí no se habló del ataque al senador, pero sí se discutió en detalle el asalto a la carga pesada. Las cámaras de seguridad del lugar ya fueron recolectadas por la Fiscalía y validadas por un juez de control de garantías.
Los próximos pasos: celulares, cruces y más capturas
Además del papel, los agentes decomisaron un teléfono móvil que también se analiza en busca de conversaciones, mensajes o registros de llamadas que puedan aportar al expediente. Tanto ese dispositivo como los contactos anotados se convierten en piezas clave para esclarecer si hubo un patrón de mando más allá del operativo ejecutado por los seis implicados.
La Fiscalía, por su parte, se enfoca en unir las piezas de este rompecabezas que mezcla atentados políticos con posibles delitos comunes. Mientras tanto, el país permanece atento a los resultados que podría arrojar el peritaje digital y las próximas declaraciones de los implicados.



