
EL VENEZOLANO COLOMBIA
La Oficina Externa de Estados Unidos para Venezuela ha confirmado oficialmente que mantiene un canal de comunicación con figuras del gobierno de Nicolás Maduro y con representantes del ala opositora. Así lo aseguró John McNamara, jefe de dicha instancia diplomática, en una entrevista difundida el martes.
Aunque evitó revelar el contenido de las pláticas, subrayó que el propósito fundamental de Washington sigue siendo promover un proceso de transición pacífica hacia la democracia en el país.
Contactos reservados y sin detalles públicos
Durante una conversación televisiva con el periodista venezolano Vladimir Villegas, McNamara recalcó el carácter confidencial de las interacciones entre su gobierno y los actores políticos venezolanos. “Las conversaciones con el régimen y con la oposición venezolana son reservadas”, afirmó con firmeza, dejando entrever que aún no existen acuerdos formales, pero sí una voluntad de diálogo por ambas partes.
La administración estadounidense, encabezada por el expresidente Donald Trump, sostiene que cualquier avance dependerá del respeto a los principios democráticos, incluyendo elecciones libres, garantías institucionales y el respeto al voto ciudadano.
El respaldo a una salida democrática
El funcionario insistió en que el compromiso de Estados Unidos se mantiene firme en torno a una transformación política genuina en Venezuela. “La idea de una Venezuela en plena democracia, donde los votos cuentan y son respetados, es un objetivo común”, afirmó McNamara, destacando que dicha aspiración también representa un interés regional en términos de estabilidad y derechos humanos.
En ese contexto, reconoció el papel que ha jugado el secretario de Estado, Marco Rubio, como uno de los defensores más activos de la causa venezolana en Washington. “El apoyo del secretario Marco Rubio a una Venezuela libre, justa y democrática sigue siendo firme”, agregó el diplomático.
Reunión clave con María Corina Machado
Como parte de su agenda reciente, McNamara sostuvo un encuentro con la líder opositora María Corina Machado, a quien describió como un componente clave en las discusiones sobre el futuro político del país. A través de un comunicado oficial, la embajada estadounidense la calificó como “la mujer de hierro” y reafirmó que su participación es esencial para una eventual transición institucional.
El encuentro se suma a una serie de contactos que buscan mantener canales abiertos con distintos sectores de la vida política venezolana, en un contexto de tensión interna y aislamiento internacional del régimen chavista.
Señales diplomáticas y liberaciones recientes
La reunión entre McNamara y Machado coincidió con la liberación de diez ciudadanos estadounidenses que permanecían privados de libertad en Venezuela. Este hecho fue interpretado por observadores como un gesto de distensión, enmarcado en un pacto más amplio que también incluyó la excarcelación de presos políticos y la repatriación de migrantes venezolanos desde centros de detención en El Salvador.
Aunque los avances son todavía frágiles y discretos, las señales indican que tanto Washington como Caracas estarían explorando alternativas negociadas. La comunidad internacional observa con cautela estos movimientos, esperando que deriven en medidas concretas para aliviar la crisis venezolana y restablecer el orden constitucional.



