
El presidente Gustavo Petro salió al paso este viernes para responder a las críticas surgidas tras la firma del memorando de entendimiento con el gobierno venezolano, encabezado por Nicolás Maduro, con el que ambas naciones acordaron la creación de una zona binacional de paz. El proyecto, concebido para impulsar el desarrollo en la frontera común, ha sido interpretado por sectores opositores como una amenaza a la soberanía nacional.
Petro aclaró que el acuerdo no contempla ningún tipo de presencia militar cruzada entre ambos países. Enfatizó que ni soldados venezolanos podrán ingresar a Colombia, ni tropas nacionales cruzarán hacia el lado venezolano.
El objetivo del acuerdo: desarrollo económico y cohesión social
El memorando firmado por ambos gobiernos tiene como propósito principal dinamizar el comercio binacional, estimular la actividad industrial, fomentar el turismo y establecer canales efectivos de transporte en la región fronteriza. Según explicó el presidente colombiano, la iniciativa busca recuperar el tejido social entre comunidades que históricamente han estado conectadas, pero que han sufrido rupturas por conflictos políticos y económicos.
“Queremos que las familias se reencuentren, que puedan trabajar, vivir en paz y progresar. Mientras otros ambicionan el petróleo, nosotros pensamos en el bienestar de la gente”, manifestó el mandatario durante su alocución.
Críticas desde la oposición: advertencias y desconfianza
Desde la acera contraria, las reacciones no se hicieron esperar. El exsenador David Luna calificó el pacto como una entrega tácita de poder al régimen venezolano, señalando que el Congreso colombiano no ha tenido control ni supervisión sobre el documento. “Esto abre la puerta al narcotráfico, a la minería ilegal y al tráfico de armas”, advirtió.
Por su parte, el expresidente Álvaro Uribe rechazó tajantemente el acuerdo, y anunció que de llegar al poder un nuevo gobierno afín a su partido, lo primero que harían sería revocar esta decisión. Para Uribe, se trata de una acción que pone en peligro el control territorial de Colombia sobre zonas sensibles como Norte de Santander, Cesar y La Guajira.
Petro responde con firmeza y acusa a los gobiernos anteriores
El jefe de Estado colombiano no tardó en replicar a las voces críticas. A través de su cuenta oficial en la red X, Petro argumentó que la ruptura de relaciones durante los gobiernos pasados permitió que bandas criminales se apropiaran de la frontera, generando violencia e inestabilidad.
“Perder soberanía hoy es permitir que mafias extranjeras y nacionales controlen a la población mediante el miedo y las armas”, escribió.
Una alianza con raíces históricas y visión compartida
El convenio fue firmado por la ministra de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, Diana Morales, acompañada por el jefe de despacho presidencial, Alfredo Saade, quien lo calificó como la materialización de un sueño bolivariano. De acuerdo con Nicolás Maduro, esta zona servirá también para coordinar esfuerzos energéticos, fortalecer el intercambio gasífero y petrolero, y consolidar una estrategia geopolítica conjunta.
Pese a la polémica, el gobierno colombiano insiste en que la zona binacional es un paso necesario para integrar a dos pueblos que comparten historia, cultura y desafíos comunes.



