
El sector turístico en Bogotá ha experimentado una evolución sostenida que se traduce en mayores oportunidades laborales y transformación económica. Las cifras recientes del Observatorio de Turismo de la ciudad y del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) revelan un entorno dinámico que sigue consolidándose como motor de crecimiento y empleo estructurado.
Crece la ocupación en alojamiento y viajes
Durante el trimestre marzo-mayo de 2025, se registraron 30.402 empleos directos en hospedaje y agencias de viaje, marcando un aumento del 2,8 % frente al mismo lapso del año anterior. Este ascenso refleja una tendencia consistente de reactivación luego del impacto de la pandemia en la industria turística.
A su vez, entre enero y abril llegaron a la capital 621.513 visitantes, un incremento del 6,8 % en comparación con 2024.
Nuevas experiencias, más empleos
El auge no solo se limita a hoteles y operadores tradicionales. El Instituto Distrital de Turismo (IDT) destacó que áreas como restaurantes, bares, eventos culturales y transporte especializado han evidenciado un crecimiento notable, con aumentos que oscilan entre el 9 % y el 33 %. Esta diversificación responde a una demanda que privilegia vivencias auténticas, propuestas gastronómicas locales y recorridos urbanos flexibles.
“El comportamiento de los viajeros ha cambiado. Hoy buscan vivencias integradas con la cultura, la comida y el movimiento dentro de la ciudad”, afirmó Andrés Santamaría, director del IDT.
Digitalización y nuevos formatos de alojamiento
Plataformas como Airbnb y servicios digitales de intermediación han modificado las dinámicas tradicionales del sector. Si bien esto ha implicado ajustes en los modelos laborales, no ha detenido el avance del empleo. La informalidad sigue siendo un reto, pero el dinamismo de la industria mantiene su rumbo de crecimiento.
Solo en el último trimestre, el empleo vinculado al turismo alcanzó los 112.130 puestos mensuales, lo que representa un aumento del 1,9 % respecto a 2024.
Hacia una recuperación con inclusión
Las autoridades locales coinciden en que, aunque el balance es positivo, aún existen brechas en términos de estabilidad laboral y equidad territorial. Muchos de los puestos generados no están formalizados o no alcanzan estándares adecuados de protección social.
“El desafío actual es garantizar que esta recuperación no solo cree empleo, sino que también cierre desigualdades. Necesitamos políticas públicas que promuevan la capacitación, la formalización y la inclusión de todos los actores del sector”, concluyó Santamaría.



