
La reciente decisión del Gobierno de Estados Unidos de ofrecer una recompensa de cincuenta millones de dólares por información que conduzca a la captura y condena de Nicolás Maduro ha sacudido el panorama internacional.
La medida, que supera incluso la suma ofrecida en su momento por Osama Bin Laden, está ligada a acusaciones de narcotráfico, colaboración con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y participación en la estructura criminal conocida como el ‘cartel de los Soles’.
Acusaciones que cruzan fronteras
De acuerdo con el Departamento de Justicia, Maduro habría formado parte de una conspiración de narcoterrorismo en conjunto con la guerrilla colombiana. Las denuncias señalan que el mandatario facilitó el envío de varias toneladas de cocaína hacia territorio estadounidense, autorizó el suministro de armamento militar a las Farc y coordinó operaciones con traficantes en Honduras y otros países.
Además, se le imputa haber solicitado a líderes insurgentes entrenar a milicianos no oficiales que operaban como una unidad armada del ‘cartel de los Soles’, organización que, según investigaciones, estaría integrada por altos cargos del Estado venezolano y miembros de las fuerzas armadas.
El papel de Diosdado Cabello
En el centro de las acusaciones también figura Diosdado Cabello Rondón, considerado el segundo hombre más poderoso del chavismo. Las autoridades estadounidenses lo acusan de coordinar con las Farc el transporte y distribución de grandes cargamentos de cocaína, ofrecer protección armada a estas operaciones y negociar la venta de droga previamente incautada a cambio de millones de dólares.
Cabello ya enfrentaba desde marzo de 2020 una imputación en una corte federal de Nueva York por conspiración para importar cocaína y por delitos relacionados con armas de fuego. Los expedientes detallan el uso de ametralladoras, municiones, lanzacohetes y explosivos para apoyar a la guerrilla.
Recompensa sin precedentes
La cifra de 50 millones de dólares representa la recompensa más alta en la historia de Estados Unidos para un individuo, duplicando la que se ofreció por Osama Bin Laden. Según la Oficina Externa de los EE. UU. para Venezuela, el aumento busca reforzar la presión internacional y acelerar la restauración del orden democrático en el país.
Washington insiste en que Maduro no es un presidente legítimo, aludiendo a las elecciones del 28 de julio de 2024, cuyo resultado —según afirman— no fue respaldado con pruebas.
Designación como organización terrorista
El pasado 25 de julio de 2025, el Departamento del Tesoro designó formalmente al ‘cartel de los Soles’ como “terroristas globales especialmente designados”, subrayando que su red opera a gran escala en el tráfico internacional de estupefacientes.
Esta acción se suma a años de investigaciones y acusaciones que colocan a altos mandos venezolanos en el centro de una trama de narcotráfico transnacional. Para las autoridades estadounidenses, la recompensa no solo es un mensaje político, sino una advertencia sobre la magnitud de las operaciones ilícitas que, presuntamente, se gestan desde la cúpula del poder en Caracas.



