
El mercado cambiario venezolano atraviesa un nuevo episodio de acelerada depreciación del bolívar. El dólar oficial, según cifras del Banco Central de Venezuela (BCV), cerró este 24 de septiembre por encima de los 170 bolívares, una variación de 7,1 % en apenas doce días. El incremento no solo refleja la fragilidad de la moneda nacional, sino también la ineficacia de las medidas aplicadas por el gobierno de Nicolás Maduro para contener la escalada del tipo de cambio.
Un ascenso vertiginoso
Los datos oficiales muestran que, desde finales de agosto, cuando la divisa se cotizaba en 148,44 bolívares, hasta el 24 de septiembre, cuando alcanzó los 171,8 bolívares, el alza ha sido de 15,7 %. El comportamiento mensual se inscribe en una tendencia más amplia: en lo que va de 2025, el dólar oficial ha aumentado un 230,26 %, si se compara con los 52,02 bolívares registrados al cierre de 2024.
Este salto refleja una pérdida sostenida del poder adquisitivo y agudiza las tensiones en un país donde gran parte de las transacciones cotidianas ya se realizan en divisas extranjeras.
El impacto de las medidas de control
La administración de Maduro ha intentado frenar la influencia del mercado paralelo, al que denomina “dólar criminal”, responsabilizándolo de la especulación y del encarecimiento de bienes y servicios. Sin embargo, las acciones implementadas hasta ahora no han impedido la continua subida del tipo de cambio oficial.
El 28 de mayo, tras la detención de 20 personas vinculadas a la publicación de precios en redes sociales y páginas web, como la cuenta Monitor Dólar, el dólar oficial se ubicaba en 96,53 bolívares. Desde entonces, la divisa ha trepado un 77,97 %, lo que pone en duda la efectividad de las medidas punitivas.
Caso Monitor Dólar
Entre los detenidos destaca Carlos Pérez, señalado como administrador de la mencionada cuenta, imputado por delitos como terrorismo, asociación para delinquir, legitimación de capitales, captación indebida y oferta engañosa. Según la Fiscalía, desde esa plataforma se difundían cifras manipuladas que “aumentaban de manera exorbitante” el precio de la divisa, contrarias a las establecidas por el BCV.
La Policía Nacional Bolivariana (PNB) afirmó que estas publicaciones tenían como objetivo influir en la economía y generar beneficios ilícitos, al tiempo que “saboteaban” los intentos del Estado por mantener la estabilidad cambiaria.
Una estrategia sin resultados
Pese a las detenciones y a la campaña oficial contra el “dólar paralelo”, los números muestran que la brecha entre los esfuerzos gubernamentales y la dinámica económica real sigue ensanchándose. El alza de la divisa se mantiene como reflejo de la falta de confianza en la moneda local, la escasez de reservas internacionales y la dependencia de un mercado altamente dolarizado en la práctica.
Mientras tanto, los ciudadanos se ven obligados a enfrentar una inflación implícita que repercute directamente en el costo de alimentos, servicios y otros productos básicos, golpeando con mayor fuerza a los sectores más vulnerables.
El avance del dólar oficial por encima de los 170 bolívares representa un hito más en la prolongada crisis económica venezolana. La magnitud del incremento, incluso tras los intentos de control estatal, evidencia que las medidas de represión contra portales informativos y usuarios de redes sociales no detienen las fuerzas estructurales que debilitan al bolívar. En medio de este panorama, la pregunta que queda en el aire es si el gobierno podrá encontrar una estrategia más efectiva o si la divisa continuará su ascenso imparable en los próximos meses.
Con información de El Pitazo



