
Desde 2019, la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) de Naciones Unidas ya registraba la aparición de una red de narcotráfico vinculada a funcionarios de seguridad venezolanos. En su reporte publicado en 2020, el organismo señaló que la estructura, identificada como el Cartel de los Soles, habría logrado infiltrarse en instituciones clave para facilitar el tránsito de cocaína hacia mercados en Europa y Estados Unidos.
La JIFE aseguró que sus fuentes eran “confiables y verificadas” y pidió a los Estados miembros mantenerse atentos ante la expansión de estas operaciones criminales. En el mismo documento alertó sobre un incremento de la violencia asociada al tráfico de drogas en la región, colocando a Venezuela entre los países con tasas de homicidios superiores al promedio regional.
Maduro señalado por tribunales en Nueva York
Paralelamente, un gran jurado en Nueva York declaró culpable a Nicolás Maduro por su presunta implicación en actividades relacionadas con el narcotráfico y lo catalogó como fugitivo de la justicia estadounidense.
Washington mantiene al país en la “lista negra” de naciones que han fallado en la lucha contra el narcotráfico y designó al Cartel de los Soles como organización terrorista internacional.
La versión oficial del chavismo
El régimen venezolano rechaza de forma categórica estas acusaciones. De acuerdo con cifras recientes presentadas por la Superintendencia Nacional Antidrogas, Venezuela no produce estupefacientes ni mantiene cultivos ilícitos. El ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, ha utilizado esos informes para asegurar que el tráfico de drogas por el territorio es marginal y para descartar la existencia del Cartel de los Soles.
“Es un invento; cada vez que alguien incomoda a Estados Unidos, lo ponen como jefe de ese cartel”, afirmó en declaraciones recientes.
Ataque estadounidense y advertencia de la ONU
El debate escaló tras una operación militar en el Caribe, en la que fuerzas estadounidenses destruyeron una embarcación presuntamente vinculada al Tren de Aragua. El gobierno de Donald Trump aseguró que el navío transportaba cocaína y que en la acción murieron 11 personas catalogadas como “narcoterroristas”.
La Oficina de Derechos Humanos de la ONU, con sede en Ginebra, respondió recordando que toda operación antidrogas debe regirse por los principios del derecho internacional. La portavoz Ravina Shamdasani recalcó que “no se debe matar a las personas por consumir, traficar, vender o poseer drogas” y que el uso de la fuerza letal solo puede justificarse en casos de amenaza inminente contra la vida.
Perspectivas regionales
El Departamento de Defensa estadounidense sostiene que esta acción es apenas el inicio de una campaña más amplia contra redes criminales que, según sus informes, cuentan con apoyo del gobierno de Maduro. Mientras tanto, la ONU insiste en que cualquier estrategia antidrogas debe garantizar investigaciones independientes cuando ocurren muertes y subrayó que la lucha contra el narcotráfico no puede convertirse en una justificación para vulnerar derechos humanos.
Con información de El Nacional



