
El presidente colombiano, Gustavo Petro, certificó desde Catar un incremento en la extensión de cultivos de estupefacientes durante 2024. Pasando de 253.000 a casi 262.000 hectáreas.
Ante la controversia suscitada por el retraso en la divulgación del informe oficial sobre la coca (SIMCI), el presidente minimizó el alza, señalando que el incremento fue «solo de un 3 por ciento» y anunció una revisión gubernamental de los cálculos para evitar lo que llamó el «error de 2023», que a su juicio, no distingue entre zonas productivas y terrenos abandonados.
Esto es una mentira inmensa.
En solo un año los cultivos de hoja de Coca crecieron 111% en el 2013, en el gobierno Santos y 42% en el 2021 del gobierno de Duque; en dos años de gobierno solo crecieron 12% en vontando 2023 y 2024..
¿Dónde habrá estudiado matemáticas la senadora… https://t.co/Rqt2xzlspL
— Gustavo Petro (@petrogustavo) October 28, 2025
Crisis de Cifras y Ayuda Suspendida
El primer mandatario colombiano sostuvo que las 262.000 hectáreas incluyen 80.000 «sin uso» por más de tres años y 22.000 dedicadas a la transición a cosechas legales. Atribuyó el estancamiento del crecimiento cocalero a que el consumo de cocaína en EE. UU. «llegó a su techo» debido al auge del fentanilo.
Incautar 2.700 toneladas de cocaína nos hace el gobierno que más ha incautado cocaína en la historia del mundo.
Cretinos otros que no ven las cuentas@FoxNews https://t.co/tnX00NSAWP
— Gustavo Petro (@petrogustavo) October 29, 202
La presentación de las cifras sin el respaldo habitual y conjunto del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI) y las objeciones de Petro a la exactitud del estudio subrayan la disconformidad del Ejecutivo con las mediciones de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). En 2023, la producción potencial de cocaína fue valorada en un máximo histórico de más de 2.660 toneladas.
Voces Expertas Desmienten la Versión Presidencial
Por su parte, Daniel Mejía, experto en la materia, contradijo públicamente al presidente. «Señor Presidente, Naciones Unidas no contabiliza terrenos donde el cultivo de coca ha sido desechado en su estimación de hectáreas cultivadas. Es incorrecto que las 262.000 hectáreas que usted expone incluyan las 80.000 abandonadas», declaró Mejía. Instándolo a «no desacreditar la metodología» de un informe que goza de seriedad y que es elaborado por profesionales con larga trayectoria.
Con información de El Tiempo




