
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a lanzar duras críticas contra el gobierno de Venezuela, al que acusó de enviar criminales y contribuir al auge del narcotráfico en la región.
Durante una mesa redonda sobre seguridad hemisférica y lucha antidrogas, el mandatario aseguró que su administración ha desatado una ofensiva “como nunca antes vista” contra los cárteles que operan en el Caribe y América del Sur, comparándolos incluso con el grupo terrorista ISIS.
“No estamos contentos con Venezuela por múltiples razones: las drogas son parte del problema, además han enviado criminales”, afirmó el mandatario desde la Casa Blanca, en un discurso que evidencia la creciente tensión entre Washington y Caracas.
Una guerra declarada contra el narcotráfico
Trump aprovechó el encuentro para hacer un balance de las acciones de su gobierno en el marco de su política de “tolerancia cero” frente al narcotráfico, destacando la captura de miles de miembros de organizaciones criminales y el aumento de la presencia militar estadounidense en el Caribe.
“Les estamos declarando la guerra, como nunca la habían visto antes”, enfatizó. Según cifras oficiales, desde el 20 de enero de este año, las fuerzas de seguridad estadounidenses han detenido a más de 120.000 criminales, entre ellos 3.000 líderes de cárteles vinculados a redes internacionales como el Cártel de Jalisco Nueva Generación, la MS-13 y el Tren de Aragua.
Trump afirmó que el combate al narcotráfico se ha convertido en una prioridad de seguridad nacional y que el objetivo de su administración es “erradicar de raíz el poder económico y militar de los cárteles” que operan en el hemisferio.
Los cárteles, “el ISIS del Hemisferio Occidental”
En uno de los pasajes más contundentes de su intervención, Trump equiparó a los cárteles de la droga con grupos terroristas internacionales, señalando que sus acciones han generado más víctimas que cualquier otra organización extremista.
“Estos grupos han provocado más derramamiento de sangre que todos los demás grupos terroristas combinados”, dijo. “Los cárteles son el ISIS del Hemisferio Occidental, y su destrucción es una obligación moral y política para Estados Unidos”.
El mandatario sostuvo que el tráfico de drogas no solo alimenta la violencia en América Latina, sino que también representa una amenaza directa para la juventud estadounidense, a la que —dijo— los cárteles “envenenan con fentanilo y cocaína que llegan desde el sur del continente”.
Venezuela, en el centro de la polémica
Aunque Trump no mencionó directamente al presidente venezolano Nicolás Maduro, su mensaje apuntó de manera clara hacia Caracas, al denunciar que el país sudamericano se ha convertido en un corredor estratégico para el narcotráfico internacional.
El mandatario republicano aseguró que “Venezuela ha permitido que criminales y narcotraficantes utilicen su territorio con impunidad”, y acusó al régimen chavista de proteger redes ilegales que operan con respaldo estatal.
“Durante años, gobiernos corruptos permitieron que los cárteles y sus representantes asumieran el control. Ahora, todo el mundo sabe que no vamos a tolerarlo más”, subrayó.
Trump negó, sin embargo, los rumores sobre el envío de bombarderos B-1 cerca del territorio venezolano, calificando la información de “falsa”. “No. Eso no ha ocurrido”, aclaró el presidente, intentando desmarcarse de versiones que sugerían un posible aumento de la tensión militar con Caracas.
Un discurso con tono electoral y geopolítico
Los analistas políticos interpretan estas declaraciones como parte de una estrategia de endurecimiento del discurso frente a América Latina, en un contexto donde Trump busca proyectar una imagen de liderazgo y firmeza en materia de seguridad internacional.
El investigador en política exterior Andrés Ochoa explicó que las palabras del mandatario apuntan a reforzar su narrativa de orden y autoridad, especialmente ante su electorado más conservador. “Trump combina el combate al narcotráfico con el discurso antiinmigración y la idea de que Estados Unidos debe retomar el control del hemisferio”, señaló.
La relación entre Washington y Caracas atraviesa uno de sus momentos más tensos. Las sanciones económicas, los ataques verbales y los recientes operativos militares estadounidenses en el Caribe y el Pacífico han elevado el nivel de confrontación con el régimen de Maduro.
Balance y desafíos regionales
En su intervención, Trump insistió en que la cooperación internacional será clave para derrotar a las organizaciones criminales. Aseguró que su administración mantiene comunicación constante con gobiernos aliados en la región, aunque reconoció que “no todos están haciendo lo suficiente”.
“Necesitamos más compromiso y menos complicidad. La lucha contra los cárteles no puede depender solo de Estados Unidos”, afirmó.
El presidente cerró su discurso reafirmando que su país “no descansará hasta eliminar cada red criminal que amenace la seguridad de las Américas”.
Con su retórica dura y promesas de mano firme, Trump consolidó nuevamente su postura como el principal adversario del chavismo y del narcotráfico latinoamericano, en una escalada verbal que podría marcar el rumbo de la política exterior estadounidense en los próximos meses.
Con información de El Nacional



