Venezuela intercepta avioneta sin autorización y detiene a un colombiano en operación antidrogas

◉ La aeronave tenía modificada la puerta del copiloto y tanques con más rendimiento

Las Fuerzas Armadas de Venezuela informaron este domingo la interceptación de una avioneta que ingresó sin permiso al espacio aéreo del país y que, según las autoridades, estaba adaptada para operaciones vinculadas al narcotráfico.

En el procedimiento fueron detenidos un ciudadano colombiano y un venezolano, en un episodio que ocurre en un momento de tensiones crecientes entre Caracas y Washington. El caso se suma a una larga lista de aeronaves inmovilizadas en los últimos años como parte de la estrategia oficial contra el tráfico de drogas.

Una aeronave modificada y sin plan de vuelo

El jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (CEOFANB), Domingo Hernández Lárez, explicó que la avioneta —una Cesna 210— ingresó al espacio aéreo venezolano con las siglas ocultas para evitar su identificación por los radares. Hernández aseguró que no contaba con autorización del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil ni con un plan de vuelo registrado, lo que activó de inmediato los protocolos de intercepción.

Tras ser detectada por los radares, la aeronave realizó un aterrizaje de emergencia en la comunidad indígena de Kamarata, en el estado Bolívar, donde fue rodeada por efectivos militares. Los tripulantes, identificados como Andrés Guillermo Carvajal Díaz, de origen colombiano, y el venezolano Jesús Alberto Espinoza Arrizaga, fueron capturados en el lugar.

Hallazgos que apuntan al narcotráfico

De acuerdo con Hernández Lárez, la avioneta había sido modificada para aumentar su capacidad operativa. La puerta del copiloto presentaba alteraciones estructurales y los tanques contaban con mayor rendimiento, características que suelen asociarse al transporte ilegal de drogas. Además, en su interior se encontraron tres dispositivos GPS, un teléfono satelital, cuatro celulares, un radio VHF y 18.590.000 pesos colombianos.

Para las autoridades venezolanas, estos elementos refuerzan la hipótesis de que la aeronave formaba parte de una red de tráfico transnacional. Hernández destacó que este tipo de operaciones son cada vez más frecuentes en rutas aéreas utilizadas por organizaciones criminales que buscan evadir controles terrestres.

Una ofensiva aérea que acumula más de una década de operaciones

La FANB señaló que, con esta aeronave, ya son 401 las inmovilizadas desde 2012, de las cuales 26 fueron neutralizadas solo en el último año. El jefe militar argumentó que estas cifras reflejan la efectividad de la política antidrogas del Gobierno y desmienten las acusaciones de complicidad que, según dijo, han lanzado autoridades estadounidenses.

Hernández reiteró que en Venezuela “no se produce ni se procesa droga” y que el país combate “a diario” a las organizaciones criminales que intentan utilizar su territorio como corredor aéreo. Afirmó que la Fuerza Armada continuará desplegando operaciones de vigilancia y patrullaje para impedir vuelos no autorizados.

Un incidente en medio de turbulencias diplomáticas

El episodio ocurre mientras Estados Unidos mantiene un despliegue militar sin precedentes en el mar Caribe como parte de lo que la administración Trump ha presentado como esfuerzos para combatir el narcotráfico. Este incremento en la presencia estadounidense ha generado fuertes roces diplomáticos y ha llevado a Caracas a denunciar que se trata de una maniobra de intimidación.

La Administración Federal de Aviación (FAA) emitió recientemente una alerta a las aeronaves que transitan por la región para extremar precauciones, citando un “empeoramiento de la situación de seguridad” y un aumento en la actividad militar alrededor de Venezuela. La advertencia refleja la creciente preocupación internacional por la posibilidad de incidentes mayores en un contexto de elevada tensión.

Un caso que refleja un clima regional cada vez más tenso

La intercepción de la avioneta no solo expone la persistencia de operaciones aéreas ilegales, sino que también se inscribe en un escenario geopolítico marcado por disputas entre Caracas y Washington. Mientras Venezuela insiste en mostrar resultados concretos en la lucha contra el narcotráfico, Estados Unidos mantiene cuestionamientos sobre la supuesta participación de altos mandos en actividades ilícitas.

En un ambiente donde cada movimiento aéreo puede interpretarse como una señal política, este episodio se suma a una cadena de tensiones que mantienen en vilo a la región.


Con información de Semana

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