
La trayectoria de Luis Magallanes es el testimonio de una apuesta radical por el arte. Hoy, como integrante del coro de la Ópera de Zúrich, el tenor venezolano participa en la producción de La fuerza del destino de Verdi, una obra cuyas temáticas de exilio y lucha resuenan profundamente con su propia historia personal.
Un acto de fe frente a la precariedad
En un reportaje de la BBC Mundo relató que hace siete años, Magallanes enfrentaba un dilema devastador en su natal Zaraza, en el estado Guárico. A pesar de su formación en «El Sistema» (Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela), la hiperinflación redujo su salario como profesor de música a la capacidad de compra de apenas 400 gramos de carne.
Ante la falta de suministros básicos, el cantante contempló abandonar su vocación para trabajar en una carnicería en Argentina. Sin embargo, decidió agotar una última instancia: contactar a través de redes sociales a la reconocida pianista Gabriela Montero.
El impulso de la solidaridad internacional
Asimismo, destacan que tras dos años de persistencia, Montero y su esposo, el barítono irlandés Sam McElroy, descubrieron en Magallanes una «musicalidad natural conmovedora». Gracias a una campaña de crowdfunding que recaudó 6.000 euros, el tenor pudo viajar a España en 2018 para iniciar audiciones en Europa.
Ver esta publicación en Instagram
«No quería que se apagara mi voz», afirma Magallanes al recordar el momento en que dejó Venezuela con solo lo básico para subsistir.
Consolidación en el escenario europeo
El camino no fue sencillo. Tras una audición fallida en Valencia debido al desgaste físico provocado por la crisis alimentaria, el apoyo de McElroy fue clave para obtener una beca en Irlanda. Finalmente, en 2020, su talento le valió un puesto permanente en la Opernhaus de Zúrich, uno de los escenarios más prestigiosos del mundo.
Actualmente, Magallanes compagina su labor en el coro con roles como solista, destacando por su registro de tenor agudo, una cualidad que él mismo atribuye a sus raíces en la música llanera y el joropo.
Un éxito compartido
Acompañado por su esposa Dayana, el tenor reside hoy en la zona de Wetzikon. Aunque celebra su presente profesional en Suiza y sus recientes giras por Italia, Magallanes mantiene un vínculo inquebrantable con sus orígenes, dedicando cada nota a la familia y amigos que hicieron posible su salida del país.
Ver esta publicación en Instagram
Con información de la BBC Mundo




