EEUU sanciona a Irán y Venezuela por red de drones de combate y tecnología para misiles

El Tesoro estadounidense acusa a empresas de ambos países de facilitar la proliferación de drones y materiales para misiles balísticos

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra 10 personas y entidades de Irán y Venezuela involucradas en la proliferación internacional de drones de combate y tecnología asociada a misiles balísticos. Las medidas, aplicadas a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), buscan frenar la expansión del complejo militar-industrial iraní y limitar la cooperación militar entre Teherán y Caracas.

Entre los sancionados figura la Empresa Aeronáutica Nacional S.A. (EANSA), con sede en Venezuela, señalada por adquirir, ensamblar y reetiquetar drones de diseño iraní —incluidos los modelos Mohajer-6 y Mohajer-2— para uso de las fuerzas armadas venezolanas. Según Washington, estos sistemas son vendidos o transferidos bajo la denominación local ANSU, pese a su origen iraní.

El subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera, John K. Hurley, afirmó que Estados Unidos está “exigiendo responsabilidades a Irán y Venezuela por su proliferación agresiva e imprudente de armas letales”. Añadió que el Gobierno estadounidense continuará actuando para impedir que quienes facilitan estas operaciones accedan al sistema financiero internacional.

Las sanciones también alcanzan a tres operadores iraníes acusados de adquirir químicos estratégicos —como perclorato de sodio, ácido sebácico y nitrocelulosa— para la empresa estatal Parchin Chemical Industries (PCI), parte de la Organización de Industrias de Defensa de Irán. Estos compuestos son esenciales para la fabricación de combustibles sólidos y componentes avanzados de misiles.

Washington sostiene que las actividades iraníes representan una amenaza directa para personal estadounidense y aliado en Oriente Medio, además de poner en riesgo la estabilidad del transporte marítimo en el mar Rojo. Asimismo, considera que la entrega de armamento convencional a Venezuela constituye un desafío a los intereses de seguridad de Estados Unidos en el hemisferio occidental.

Las sanciones implican el bloqueo de activos bajo jurisdicción estadounidense y la prohibición de transacciones con ciudadanos o empresas de Estados Unidos, ampliando la presión sobre la cooperación militar entre Teherán y Caracas.

Con información de Infobae 

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad