
Fuentes oficiales de la Casa Blanca han confirmado que este jueves se llevará a cabo el encuentro entre el presidente Donald Trump y la líder venezolana María Corina Machado.
La reunión, lejos de ser un mero acto protocolar, se interpreta como un respaldo definitivo de la administración estadounidense a la oposición democrática en un momento crítico para la redefinición del poder en Venezuela.
El anuncio ha detonado las alarmas en el entorno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien ve amenazada su estrategia de posicionarse como la gestora indispensable del post-chavismo.
🆚 La pugna entre Delcy y María Corina para conquistar a Trump
✍️ Por @alandete, corresponsal en Washington https://t.co/FwMUat2fHP
— ABC.es (@abc_es) January 13, 2026
En un intento por no perder vigencia ante el avance de Machado, Rodríguez habría acelerado una operación de lobby paralela y de alto riesgo.
Envían figuras claves del polémico “Delcygate” a EEUU
Reportes de inteligencia y medios estadounidenses señalan que una delegación enviada por Rodríguez, encabezada por el exanciller Félix Plasencia —figura clave del polémico «Delcygate» en España—, ingresó a Estados Unidos utilizando visados de turismo.
El objetivo de esta comitiva era establecer contactos políticos y sondear acuerdos energéticos, actividades expresamente prohibidas por la ley migratoria de EE. UU. para ese tipo de visado, especialmente para funcionarios bajo sanciones.
Pugna interna y control petrolero
La maniobra de Rodríguez busca dos objetivos: asegurar su supervivencia política desplazando a rivales internos como Diosdado Cabello y tratar de interceptar la estrategia energética de Trump. El mandatario estadounidense ha sido claro en su intención de supervisar los flujos del crudo venezolano y canalizar sus ingresos al margen de la administración de Caracas.
A pesar de la ambigüedad retórica de Trump, quien ha mencionado posibles reuniones con diversos actores, la recepción oficial a Machado en el Despacho Oval inclina la balanza, dejando en evidencia la fragilidad de la «diplomacia en la sombra» intentada por el chavismo remanente.
Machado recientemente tuvo audiencia con el Papa León XIV, en donde ha consolidando su legitimidad internacional y enviando un mensaje directo a Caracas: la transición política y el control de los activos energéticos son la prioridad de la agenda norteamericana.
Con información de ABC



