
En una entrevista concedida al periodista, Ignacio Ramonet, y transmitida por la red estatal VTV, Nicolás Maduro reafirmó la capacidad de «respuesta de los cuerpos de seguridad del Estado» para salvaguardar la soberanía nacional.
Maduro aseguró que la combinación de las fuerzas populares, militares y policiales constituye «una garantía» para la paz y la integridad territorial de Venezuela.
Sobre las informaciones que señalan un presunto ataque terrestre y con drones por parte de Estados Unidos contra instalaciones portuarias venezolanas, Maduro optó por la cautela.
Sin confirmar ni desmentir los reportes, Maduro indicó que «seguramente» ofrecerá detalles adicionales sobre este tema en los próximos días.
Evadió la respuesta.
Disposición al diálogo antinarcóticos
A pesar del incremento en las tensiones y el reciente despliegue militar estadounidense en el Caribe, Maduro manifestó su disposición de establecer canales de comunicación formales con Washington para combatir el tráfico de drogas.
«Si quieren conversar seriamente de un acuerdo de combate contra el narcotráfico, estamos listos», afirmó el mandatario, subrayando que Venezuela posee un modelo propio de seguridad
Asimismo, denunció la falta de cooperación por parte del gobierno colombiano en la vigilancia fronteriza, señalando que el Estado venezolano debe asumir en solitario la protección de los más de 2.200 kilómetros de frontera compartida, donde recientemente se habría reportado la destrucción de 40 aeronaves vinculadas a actividades ilícitas.
Aclaratoria sobre contactos con la Casa Blanca
Por otro lado, en el marco de las recientes declaraciones del presidente Donald Trump sobre supuestos contactos recientes, Maduro desmintió la existencia de múltiples conversaciones.
Asimismo, Maduro precisó que solo se ha producido un intercambio directo, ocurrido el pasado viernes 21 de noviembre, mediante una llamada iniciada desde la Casa Blanca hacia el Palacio de Miraflores.
Esta declaración se produce en un escenario de máxima presión diplomática y económica. En las últimas semanas, la administración Trump ha intensificado las medidas contra la industria petrolera venezolana, incluyendo el anuncio de bloqueos a buques tanqueros y la confiscación de embarcaciones, bajo el argumento de una campaña contra redes de narcotráfico en la región.
Con información de El Nacional




