
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó que estudia viajar a Estados Unidos tras recibir una invitación formal y sostener dos conversaciones telefónicas con el presidente Donald Trump. El posible desplazamiento marcaría un nuevo capítulo en la compleja relación bilateral, particularmente en un momento en que ambos gobiernos negocian acuerdos vinculados a la administración de las reservas petroleras venezolanas. Desde Caracas, Rodríguez condicionó su eventual visita al avance de la cooperación en materia energética, al tiempo que lanzó una advertencia directa a la líder opositora María Corina Machado sobre las consecuencias de un eventual regreso al país.
El anuncio ocurre en un contexto político delicado, con Nicolás Maduro y Cilia Flores detenidos en territorio estadounidense y con negociaciones abiertas que podrían redefinir el equilibrio institucional venezolano. La entrevista concedida a la cadena NBC News representa, además, la primera conversación pública de Rodríguez con un medio estadounidense desde los acontecimientos de enero.
Invitación formal y agenda energética
Rodríguez reveló que ha sido invitada a Washington y que la posibilidad de viajar está siendo considerada una vez que se consoliden los acuerdos en curso. “Estamos contemplando ir una vez que establezcamos esta cooperación y podamos avanzar con todo”, afirmó, subrayando que el eje central de las conversaciones es el sector energético.
Las negociaciones han cobrado fuerza tras la reciente visita del secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, quien calificó la colaboración como “extraordinaria”. Durante ese encuentro se abordaron reformas legales, entre ellas la modificación de la ley de hidrocarburos, orientada a facilitar la inversión extranjera en el sector petrolero.
Según datos ofrecidos por Wright, ya se han comercializado más de mil millones de dólares en crudo venezolano, con proyecciones de ventas adicionales por cinco mil millones en los próximos meses. El funcionario estadounidense reconoció que, aunque el control interno permanece en manos de las autoridades venezolanas, Washington ejerce influencia significativa debido a su participación en la gestión de los ingresos derivados de las exportaciones.
Advertencia a María Corina Machado
En medio de este acercamiento diplomático, Rodríguez dirigió un mensaje contundente a la dirigente opositora María Corina Machado, cuyo retorno a Venezuela continúa siendo incierto. La mandataria sostuvo que, en caso de regresar, Machado deberá responder ante la justicia por haber solicitado sanciones internacionales y respaldado una intervención militar.
“En cuanto a su regreso al país, tendrá que responder ante Venezuela”, expresó Rodríguez, cuestionando el “revuelo” en torno a la situación personal de la líder opositora. La declaración evidencia que, pese al tono más moderado hacia Washington, el discurso interno frente a figuras opositoras mantiene firmeza.
Defensa de Maduro y afirmación de autoridad
Durante la entrevista televisiva, Rodríguez reafirmó que Nicolás Maduro sigue siendo el presidente legítimo del país y defendió su inocencia, así como la de Cilia Flores. Ambos enfrentan en Estados Unidos cargos por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, lavado de dinero y posesión de armas, mientras que Flores está señalada en una trama de concentración de poder y recursos en el entorno familiar.
Rodríguez aseguró que su ejercicio de la presidencia se ajusta a lo establecido en la Constitución venezolana. “Estoy a cargo de la presidencia como lo establece claramente la Constitución”, afirmó, describiendo su labor como “muy dura” y reiterando que se desempeña día a día en medio de una agenda intensa.
Apertura política bajo observación
El escenario político venezolano muestra señales mixtas. Por un lado, se han producido liberaciones de detenidos y se han autorizado manifestaciones frente al Tribunal Supremo de Justicia. Por otro, organizaciones como Foro Penal reportan que más de 640 personas continúan privadas de libertad por motivos políticos.
Algunos excarcelados permanecen bajo restricciones judiciales, como el dirigente Juan Pablo Guanipa, actualmente en arresto domiciliario. Rodríguez indicó que el país avanza en un plan de amnistía y que parte de los detenidos habría estado vinculada a hechos de violencia ocurridos entre 2014 y 2017. Asimismo, señaló que se realiza una revisión profunda del sistema judicial.
Un equilibrio delicado
La posible visita de Rodríguez a Estados Unidos simboliza una etapa de redefinición en la relación entre ambos países. El diálogo energético convive con tensiones políticas internas y con cuestionamientos sobre el alcance real de las medidas de apertura.
Mientras Washington impulsa la cooperación en hidrocarburos y Caracas busca consolidar estabilidad institucional, el país atraviesa una fase en la que cada gesto diplomático tiene implicaciones económicas y políticas. La decisión final sobre el viaje dependerá de cómo evolucionen las negociaciones y de si ambas partes logran transformar los contactos preliminares en acuerdos duraderos.
En este contexto, Venezuela se mueve entre advertencias internas, defensa de su narrativa institucional y un acercamiento estratégico con Estados Unidos que podría redefinir su posición en el escenario hemisférico.
Con información de El Pitazo




