
La cantante estadounidense Britney Spears fue detenida la noche del 4 de marzo en el condado de Ventura, en California, tras ser interceptada por la policía mientras conducía presuntamente bajo los efectos del alcohol o drogas.
Según reportes policiales, los agentes notaron que el vehículo de la artista se desplazaba de forma irregular, por lo que fue detenida alrededor de las 9:30 p. m. Tras realizar pruebas en el lugar, Spears fue arrestada bajo sospecha de conducir bajo la influencia (DUI).
La intérprete de “Toxic” pasó varias horas bajo custodia y fue liberada durante la madrugada bajo el procedimiento de “citar y liberar”. La cantante deberá comparecer ante un tribunal el 4 de mayo, cuando se evaluará el caso.
Este nuevo episodio vuelve a poner a la estrella del pop en el centro de la polémica, años después del fin de la tutela legal que controló gran parte de su vida durante más de una década.




