
La jornada electoral celebrada el 8 de marzo marcó un momento decisivo dentro del panorama político colombiano. Además de elegir el nuevo Congreso de la República para el periodo 2026-2030, los ciudadanos participaron en varias consultas interpartidistas que permitieron a diferentes coaliciones definir a sus aspirantes de cara a la elección presidencial prevista para el 31 de mayo.
Uno de los resultados más destacados fue la victoria de Paloma Valencia en la consulta de su sector político, un hecho que reconfigura el tablero electoral y abre nuevas estrategias dentro de las distintas corrientes ideológicas del país.
Tras conocerse los resultados, el abogado y precandidato presidencial Abelardo de la Espriella reaccionó públicamente y afirmó que la contienda por la presidencia apenas comienza. El dirigente, que no participó en las consultas al aspirar directamente a la primera vuelta, aseguró que los resultados representan solo el punto de partida de una campaña que, según sus palabras, entra ahora en una nueva fase.
Sus declaraciones se produjeron durante una entrevista concedida el 9 de marzo a Blu Radio, donde analizó el nuevo escenario político y planteó la necesidad de fortalecer alianzas entre candidatos que comparten una misma visión ideológica.
Un proceso electoral que redefine el escenario político
La jornada electoral coincidió con la elección del Congreso colombiano, compuesto por 102 senadores y 182 representantes a la Cámara, quienes ejercerán funciones legislativas durante los próximos cuatro años.
Paralelamente, tres coaliciones políticas organizaron consultas internas para escoger a sus aspirantes presidenciales. Según el boletín número 157 de la Registraduría Nacional, con el 99,86 % de las mesas procesadas, las consultas interpartidistas registraron 7.072.078 votos válidos.
Este volumen de participación refleja el interés de los ciudadanos en la definición anticipada de candidaturas presidenciales, un proceso que se ha convertido en una herramienta clave para organizar las alianzas políticas antes de la primera vuelta.
En medio de este contexto, De la Espriella afirmó que los resultados representan una expresión legítima de la democracia, aunque recordó que su nombre no apareció en las tarjetas electorales durante las consultas.
“La votación es muy buena, y más faltaba, esa es la democracia, pero esto apenas comienza hoy”, afirmó el dirigente durante la entrevista.
La campaña presidencial entra en una nueva etapa
Para el aspirante, la elección de candidatos en las consultas modifica de inmediato la dinámica de la carrera hacia la presidencia. En su opinión, el proceso electoral entra ahora en una fase completamente distinta.
De la Espriella aseguró que la campaña presidencial inicia realmente después de conocerse los resultados de las coaliciones. Según explicó, a partir de este momento los candidatos deben reorganizar estrategias, fortalecer alianzas y ampliar su presencia en el debate público.
“A partir de hoy esto se replantea por completo”, expresó el dirigente al referirse al nuevo panorama político.
Su lectura del proceso sugiere que la elección presidencial podría definirse mediante acuerdos entre sectores ideológicos afines, especialmente en un escenario donde ninguna candidatura parece tener asegurada una mayoría contundente desde la primera vuelta.
La propuesta de un pacto entre candidatos de derecha
Uno de los puntos centrales de sus declaraciones fue el llamado a la unidad entre los aspirantes que representan sectores conservadores y liberales dentro del espectro político colombiano.
De la Espriella propuso establecer un acuerdo de respeto mutuo entre los candidatos que comparten principios relacionados con la defensa de la democracia, la libertad económica y la institucionalidad.
Según el dirigente, este pacto tendría como objetivo evitar confrontaciones internas que puedan debilitar al bloque político frente a sus adversarios.
“Nosotros tenemos que unir fuerzas”, afirmó el aspirante, al señalar que los resultados obtenidos por el Pacto Histórico en las elecciones legislativas obligan a una reflexión estratégica dentro de la derecha.
El candidato sostuvo que las divisiones internas pueden terminar favoreciendo a los adversarios políticos, por lo que insistió en la importancia de mantener un debate respetuoso entre quienes comparten una visión similar del país.
La posibilidad de una segunda vuelta presidencial
Durante la entrevista, De la Espriella también abordó el escenario de una eventual segunda vuelta presidencial, prevista para junio en caso de que ningún candidato obtenga la mayoría absoluta en la primera ronda.
El aspirante fue enfático en señalar que, si Paloma Valencia logra avanzar a esa instancia, contará con su respaldo.
“Si Paloma pasa a la segunda, yo le cargo la maleta”, afirmó, al explicar que la prioridad debe ser la unión de fuerzas entre candidatos que comparten principios políticos similares.
De igual manera, expresó su confianza en que el apoyo sería recíproco en caso de que él sea quien alcance la segunda vuelta.
Este planteamiento refuerza su propuesta de construir una coalición amplia entre sectores de derecha y centroderecha para enfrentar a los candidatos de la izquierda en la etapa definitiva de la elección.
Resultados del Movimiento Salvación Nacional
El dirigente también analizó el desempeño electoral de su partido, Movimiento Salvación Nacional, en las elecciones legislativas.
Según los datos del boletín número 79 de la Registraduría, la colectividad obtuvo 705.924 votos para el Senado con el 99,56 % de las mesas informadas.
En la Cámara de Representantes, el movimiento alcanzó 446.149 votos, de acuerdo con el mismo reporte técnico.
De la Espriella destacó estos resultados como un logro significativo, considerando que su organización política compite con partidos tradicionales que cuentan con estructuras más consolidadas.
El dirigente afirmó que, a pesar de lo que describió como una campaña marcada por ataques políticos y fuertes inversiones económicas de otros sectores, su partido logró obtener cuatro curules en el Senado y dos en la Cámara por Bogotá.
Para el candidato, este resultado representa un avance importante dentro del panorama legislativo.
La situación del expresidente Álvaro Uribe
Otro tema que surgió durante la conversación fue el desempeño electoral del Centro Democrático y la situación del expresidente Álvaro Uribe Vélez.
El exmandatario ocupaba el puesto número 25 en la lista cerrada del partido para el Senado. Sin embargo, la colectividad alcanzó de manera preliminar 17 escaños, cifra inferior a las 25 curules obtenidas por el Pacto Histórico, lo que impidió que Uribe lograra ingresar a la corporación.
De la Espriella expresó su reconocimiento hacia el exmandatario y destacó su influencia dentro de la política colombiana.
“Uribe es un monstruo”, afirmó, al referirse a la intensa campaña que el exmandatario realizó recorriendo diferentes municipios del país.
El dirigente también reveló que le envió un mensaje de felicitación por su trabajo durante el proceso electoral.
Un escenario político en plena transformación
Las declaraciones de Abelardo de la Espriella reflejan la etapa de reorganización que atraviesan las fuerzas políticas colombianas tras la jornada electoral del 8 de marzo.
La elección del nuevo Congreso y la definición de candidatos mediante consultas internas han comenzado a perfilar las alianzas que marcarán la carrera presidencial.
En este contexto, los llamados a la unidad entre sectores ideológicos afines podrían desempeñar un papel determinante en la configuración de las coaliciones que competirán por la presidencia.
Con la campaña en marcha y nuevas candidaturas en el horizonte, Colombia se encamina hacia una elección presidencial que promete ser una de las más disputadas de los últimos años.
Con información de El Tiempo



