
La encuesta Guarumo 2026 perfila un panorama político en Colombia marcado por una clara ventaja de Iván Cepeda en la intención de voto, pero con una disputa cada vez más cerrada por el segundo lugar. A poco más de dos meses de las elecciones presidenciales, los resultados muestran un escenario competitivo en el que las fuerzas políticas comienzan a consolidarse tras las consultas interpartidistas.
El estudio, realizado entre el 19 y el 25 de marzo en 69 municipios del país, evidencia no solo el liderazgo del candidato del Pacto Histórico, sino también el ascenso de figuras como Paloma Valencia y la estabilidad relativa de Abelardo de la Espriella. Esta medición, financiada por EL TIEMPO, se convierte en un termómetro clave para entender el comportamiento del electorado colombiano en la antesala de la primera vuelta.
La encuesta Guarumo 2026 confirma el liderazgo de Cepeda
De acuerdo con los resultados, Iván Cepeda alcanza el 37,5 % de la intención de voto, ubicándose en el primer lugar con una ventaja considerable frente a sus competidores. Este desempeño refleja una consolidación de su candidatura, impulsada en parte por el respaldo político obtenido tras las elecciones legislativas.
En segundo plano aparece una competencia ajustada entre Abelardo de la Espriella, con 20,2 %, y Paloma Valencia, con 19,9 %. La diferencia entre ambos se encuentra dentro del margen de error, lo que configura un empate técnico que mantiene abierta la disputa por el paso a la segunda vuelta.
Más atrás se ubican los candidatos del centro político, quienes no logran despegar en las preferencias del electorado. Sergio Fajardo registra un 3,9 %, mientras que Claudia López alcanza el 2,3 %, cifras que evidencian una menor capacidad de convocatoria frente a los aspirantes de los extremos ideológicos.
El efecto de las consultas y el crecimiento de Valencia
Uno de los aspectos más relevantes que revela la encuesta Guarumo 2026 es el impacto de las consultas interpartidistas en la intención de voto. En este contexto, Paloma Valencia emerge como una de las candidatas con mayor crecimiento, tras imponerse en la Gran Consulta por Colombia.
La senadora del Centro Democrático logró capitalizar el respaldo obtenido en ese proceso, alcanzando más de tres millones de votos dentro de su coalición. Este impulso se traduce en un aumento significativo en su favorabilidad, pasando de 6,9 % en enero a 19,9 % en la medición más reciente.
Este avance no solo la posiciona como una contendiente fuerte, sino que también reconfigura el mapa electoral, al acercarla a la disputa directa por el segundo lugar. Su crecimiento contrasta con el comportamiento más estable de otros aspirantes, lo que evidencia una dinámica cambiante en la preferencia ciudadana.
Un panorama fragmentado en los candidatos de menor respaldo
Por debajo del grupo principal, el escenario electoral se fragmenta entre múltiples candidaturas con niveles bajos de intención de voto. Figuras como Santiago Botero, Miguel Uribe Londoño y Carlos Caicedo se mantienen en porcentajes marginales, sin lograr consolidar una base significativa.
El voto en blanco, por su parte, conserva una presencia relevante con un 11 %, lo que indica un sector del electorado que aún no se siente representado por las opciones disponibles. Este dato resulta clave, ya que podría influir en el resultado final dependiendo de cómo evolucione la campaña en las próximas semanas.
Asimismo, otros aspirantes registran cifras inferiores al 1 %, lo que refleja la alta concentración del apoyo en los principales contendientes y la dificultad de posicionarse en un escenario altamente competitivo.
Escenarios de segunda vuelta: ventaja relativa y empates técnicos
La encuesta Guarumo 2026 también explora posibles escenarios de segunda vuelta, donde Iván Cepeda aparece como un candidato prácticamente asegurado en esa instancia. Sin embargo, los resultados muestran matices importantes en función de quién sea su rival.
En un eventual enfrentamiento con Paloma Valencia, se configura un empate técnico. Cepeda obtendría el 43,3 % frente al 40 % de la candidata del uribismo, una diferencia que se diluye dentro del margen de error del 2,2 %. Además, un 16,7 % de los encuestados se declara indeciso, lo que añade incertidumbre al resultado.
En contraste, el candidato del Pacto Histórico sí mantiene una ventaja más clara frente a Abelardo de la Espriella, a quien superaría con 44,9 % frente a 36,4 %. Un comportamiento similar se observa en un hipotético escenario contra Sergio Fajardo, donde Cepeda también se impondría con amplia diferencia.
Evolución de la intención de voto en los últimos meses
El análisis de la tendencia muestra que varios candidatos han experimentado variaciones en su respaldo. Iván Cepeda, por ejemplo, pasó de 33,6 % en enero a 37,5 % en marzo, consolidando su posición como favorito.
Por su parte, Abelardo de la Espriella ha tenido un comportamiento fluctuante, con un aumento en febrero seguido de una ligera caída en la medición más reciente. Este comportamiento refleja la volatilidad del electorado y la influencia de factores coyunturales en la intención de voto.
En el caso de los candidatos del centro, las cifras muestran una falta de consolidación. Tanto Sergio Fajardo como Claudia López han registrado variaciones que evidencian dificultades para captar un mayor respaldo ciudadano.
Rechazo electoral y percepciones del electorado
Otro elemento relevante del estudio es la medición del rechazo hacia los candidatos. Iván Cepeda encabeza este indicador, con un 37,2 % de los encuestados que afirma que no votaría por él bajo ninguna circunstancia.
Le siguen Abelardo de la Espriella, con un 22 %, y Paloma Valencia, con un 14,7 %. Estos datos reflejan un escenario polarizado, donde los niveles de rechazo pueden jugar un papel determinante en la segunda vuelta.
La existencia de un voto negativo significativo sugiere que, más allá de las preferencias, las decisiones electorales podrían estar influenciadas por la percepción de riesgo frente a determinados candidatos.
Un escenario abierto rumbo a las elecciones
En conjunto, la encuesta Guarumo 2026 muestra un panorama en el que, si bien existe un líder claro, la competencia sigue abierta. La disputa por el segundo lugar, los altos niveles de indecisión y el peso del voto en blanco configuran un escenario dinámico que podría cambiar en las próximas semanas.
A medida que se acerque la fecha de las elecciones, las campañas tendrán la tarea de consolidar apoyos y reducir los niveles de incertidumbre. El comportamiento del electorado, influido por factores políticos, económicos y sociales, será determinante para definir el rumbo del país.
Por ahora, los resultados reflejan una fotografía del momento, donde el liderazgo de Cepeda convive con una competencia intensa por el acceso a la segunda vuelta, en un proceso electoral que promete mantenerse en constante evolución.
Con información de El Tiempo




