El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que el dinero generado por el petróleo venezolano “ya no está siendo robado” y afirmó que ahora los ingresos provenientes del crudo están bajo supervisión y auditoría en territorio estadounidense.
Durante una reunión de gabinete encabezada por Donald Trump, Rubio explicó que más de 10 millones de barriles de petróleo venezolano han sido enviados a Estados Unidos desde enero de 2026 como parte del nuevo esquema energético impulsado por Washington.
El funcionario señaló que el petróleo venezolano se está comercializando “a precios de mercado” y que los recursos obtenidos son depositados en cuentas controladas por el Departamento del Tesoro estadounidense y auditadas por la firma KPMG. “Por primera vez, el dinero no está siendo robado. Va en beneficio del pueblo venezolano”, expresó Rubio.
Rubio también sostuvo que la industria petrolera venezolana “está siendo profesionalizada por primera vez” y reiteró que el proceso impulsado por EEUU forma parte de un plan dividido en tres etapas: estabilización, recuperación y transición.
Las declaraciones se producen en medio de las tensiones internacionales generadas tras las operaciones estadounidenses en Venezuela y el creciente control de Washington sobre áreas estratégicas vinculadas a la producción y comercialización petrolera del país.




