El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, reiteró que el gobierno estadounidense mantendrá una política de máxima presión contra el Tren de Aragua, organización criminal de origen venezolano que Washington considera una amenaza para la seguridad regional.
Durante unas declaraciones públicas, Hegseth aseguró que la banda será enfrentada con la misma determinación utilizada contra grupos terroristas internacionales como ISIS y Al Qaeda. El funcionario afirmó que la prioridad es desmantelar las redes de tráfico de personas, narcotráfico y crimen organizado vinculadas a la organización.
Las declaraciones se producen en medio de una creciente ofensiva de las autoridades estadounidenses contra estructuras criminales transnacionales y pocos días después de reportes sobre operaciones dirigidas contra altos líderes del Tren de Aragua. Washington sostiene que el grupo ha extendido sus actividades a varios países del continente, incluyendo Estados Unidos.
El mensaje del Pentágono refuerza la estrategia de seguridad impulsada por la administración de Donald Trump, que ha prometido utilizar todos los recursos disponibles para combatir organizaciones consideradas una amenaza para la estabilidad y la seguridad nacional.



