
El Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV) reforzó este fin de semana el proceso de evaluación técnica de las edificaciones afectadas por los terremotos del pasado 24 de junio, con el objetivo de agilizar las inspecciones, mejorar la coordinación entre los equipos y optimizar la clasificación de riesgo en las zonas más impactadas de Caracas.
Durante una reunión de trabajo participaron el presidente del CIV, Enzo Betancourt; miembros de la Junta Directiva Nacional; representantes de la Asociación Latinoamericana de Control de Calidad, Patología y Recuperación (Alconpat-Venezuela), más de 200 líderes de brigadas de ingenieros voluntarios y funcionarios de Protección Civil.
Betancourt destacó el compromiso del gremio durante la emergencia y aseguró que continúan implementando correctivos para fortalecer la respuesta técnica frente a los daños ocasionados por los sismos.
Por su parte, el ingeniero Jesús Vásquez, integrante de la Comisión para la Evaluación Técnica de Estructuras del CIV, explicó que el encuentro permitió coordinar el trabajo de más de 200 brigadas encargadas de inspeccionar inmuebles en el Área Metropolitana de Caracas.
Según detalló, una vez culminen las inspecciones por sectores, las brigadas informarán directamente a Protección Civil para proceder con la colocación de las etiquetas de riesgo, evitando duplicidad de funciones y reinspecciones innecesarias.
Las labores continuarán concentradas en Caracas debido a la alta densidad poblacional y al número de edificaciones afectadas por los terremotos.
Aclaran el significado de la etiqueta roja
El Colegio de Ingenieros también aclaró que una etiqueta roja no significa automáticamente que un edificio deba ser demolido.
Explicó que esta clasificación representa una medida preventiva para alertar sobre posibles condiciones de riesgo y recomendar el desalojo temporal del inmueble mientras se realizan estudios más profundos.
Posteriormente, especialistas en ingeniería estructural y patología de edificaciones efectuarán una segunda evaluación técnica para determinar si la estructura puede ser reparada.
De acuerdo con el CIV, aquellos inmuebles cuyos daños sean recuperables podrían cambiar posteriormente su clasificación a etiqueta amarilla o verde, dependiendo de los resultados del diagnóstico definitivo.




