España volvió a escribir una página dorada en la historia del fútbol al vencer 1-0 a Argentina en la prórroga y proclamarse campeona del Mundial 2026. Un gol de Ferran Torres en el tiempo suplementario le dio a La Roja su segundo título mundial, frustrando el sueño de la Albiceleste de defender la corona conquistada en Catar.
El MetLife Stadium fue escenario de una final intensa, equilibrada y cargada de emociones, donde ambos equipos ofrecieron un duelo de alto nivel que solo pudo resolverse después de 120 minutos de juego.
Desde el inicio, España tomó la iniciativa y generó las primeras ocasiones de peligro, con un inspirado Lamine Yamal y las constantes asociaciones entre Dani Olmo y Álex Baena. Sin embargo, Emiliano «Dibu» Martínez volvió a demostrar por qué es considerado uno de los mejores porteros del mundo, sosteniendo el empate con varias intervenciones decisivas.
Argentina respondió con Lionel Messi como principal generador de fútbol y algunos intentos de Julián Álvarez, aunque la defensa española logró neutralizar la mayoría de las llegadas del vigente campeón.
En la segunda mitad, el dominio español se hizo más evidente. La Roja controló la posesión y acumuló oportunidades, pero se encontró una y otra vez con un monumental Dibu Martínez, figura absoluta de la Albiceleste durante los 90 minutos reglamentarios.
Cuando el partido parecía encaminado a los penales, Argentina sufrió un duro golpe en el tiempo agregado. Enzo Fernández fue expulsado tras recibir su segunda tarjeta amarilla, dejando a los dirigidos por Lionel Scaloni con diez jugadores para disputar la prórroga.
Con la superioridad numérica, España intensificó su asedio. El gol llegó al minuto 106, cuando Nico Williams ganó un balón aéreo cerca de la línea de fondo y asistió de cabeza a Ferran Torres, quien apareció libre dentro del área para definir con un potente remate y vencer finalmente a Martínez.
La Albiceleste buscó reaccionar en los minutos finales, liderada por Messi, que intentó generar peligro con centros y balones detenidos, pero la defensa española resistió los últimos ataques hasta que el árbitro decretó el final del encuentro.
Con este triunfo, España levanta su segunda Copa del Mundo, dieciséis años después de la conseguida en Sudáfrica 2010, consolidando una nueva generación encabezada por Lamine Yamal, Pedri y Nico Williams. Argentina, por su parte, cierra un brillante torneo como subcampeona, quedándose a las puertas de revalidar el título mundial.




