
El Silbón llegará a los cines el 24 de septiembre bajo la dirección del venezolano Diego Velasco. La producción cuenta con Juan Pablo Raba y Diane Guerrero como protagonistas y traslada la conocida leyenda a una historia familiar marcada por sucesos sobrenaturales, duelo y retorno a los orígenes.
La trama sigue a Sebastián Castillo, un hombre que vuelve del exterior a la finca de su familia después de la muerte de su padre. Mientras intenta resolver asuntos relacionados con el negocio y con su madre, comienzan a ocurrir hechos que desafían su escepticismo. Su esposa, Nicole, atraviesa al mismo tiempo una pérdida personal y se adentra en un entorno cultural que desconoce.
El Silbón nació como una historia venezolana con alcance internacional
Velasco explicó que la idea comenzó después del estreno de La hora cero en 2010, cuando identificó en el género de terror una posibilidad para llevar una historia local a otros mercados. El proyecto atravesó años de desarrollo, cambios en el guion y retrasos provocados por la pandemia antes de concretarse.
Durante ese proceso, el libreto incorporó temas como la migración, las distintas generaciones de venezolanos y elementos de identidad cultural. El director buscó conservar el carácter nacional de la propuesta sin convertir la situación política del país en el centro de la narración.
El llano se convierte en escenario del terror
Aunque la película transcurre en Venezuela, el equipo rodó en el Valle del Cauca, Colombia, por sus similitudes geográficas y climáticas. Velasco aprovechó los paisajes rurales, los cultivos de caña de azúcar y la amplitud del campo para alejarse de los escenarios tradicionales del cine de horror.
La producción también incorporó referencias al culto de María Lionza. Personas vinculadas a esa tradición asesoraron ceremonias y prácticas mostradas en pantalla, con el objetivo de ofrecer una representación respetuosa y fortalecer la autenticidad de la historia.
Juan Pablo Raba y Diane Guerrero encabezan el elenco
Velasco eligió a Raba por su capacidad para desenvolverse en inglés y español y por representar a un personaje situado entre dos realidades culturales. El actor interpreta a Sebastián, cuyo regreso al país conecta directamente con experiencias que el propio director reconoce como autobiográficas.
Diane Guerrero asumió el papel de Nicole después de identificarse con el componente emocional de la historia. La película combina ambos idiomas y utiliza su personaje para mostrar el vínculo de una nueva generación latina con raíces culturales que conoce de manera parcial. Para Velasco, el resultado va más allá de los sustos: también busca celebrar los llanos, sus costumbres y distintos rasgos de la identidad venezolana.
Con información de El Nacional




