
El Gobierno de Abelardo de la Espriella pidió reforzar el personal que construye el Metro de Bogotá para recuperar los retrasos del proyecto. La Presidencia concentró su advertencia en las estaciones y recordó que la Nación aporta el 70 % de la financiación.
El pronunciamiento añade presión sobre la administración de Carlos Fernando Galán, aunque ambas instancias coinciden en solicitar mayor capacidad de ejecución al concesionario. La diferencia gira alrededor del seguimiento institucional y del alcance de las alertas sobre el cronograma.
Metro de Bogotá registra avances y rezagos distintos
La advertencia nacional tomó como referencia el balance del 31 de agosto: una ejecución general del 82,33 %, frente al 86,79 % previsto en la programación temprana. La diferencia alcanzaba 4,46 puntos porcentuales.
El proyecto cerró septiembre con un avance del 83,73 %, según la Alcaldía. Ese incremento actualiza el porcentaje de construcción, pero no demuestra por sí solo que el concesionario haya recuperado las demoras acumuladas.
El vocero presidencial, Miller Soto, reclamó más trabajadores en los frentes críticos. La gerente presidencial para Bogotá, Clara Lucía Sandoval, también solicitó medidas para reducir el riesgo de nuevos atrasos.
Las estaciones condicionan la instalación de sistemas
El gerente de la Empresa Metro, Leonidas Narváez, explicó que las principales dificultades involucran los edificios de las estaciones. Estos requieren más personal para labores de mampostería, acabados y redes internas.
El rezago puede afectar actividades posteriores: los equipos de comunicaciones, señalización y control necesitan espacios suficientemente terminados para su instalación.
Por eso, el avance visible del viaducto no refleja la situación de todos los componentes. La recuperación también exige acelerar estaciones, accesos y obras de espacio público.
Nación y Distrito deben coordinar la recuperación
La Presidencia insistió en que las diferencias entre administraciones no deben impedir el trabajo conjunto. Galán también ha reconocido retrasos y pedido al constructor aumentar el ritmo.
La Empresa Metro distingue el rezago frente a la programación temprana de un incumplimiento de los hitos contractuales. Según Narváez, las desviaciones todavía permiten medidas de recuperación y no han cambiado las fechas principales.
La Alcaldía mantiene marzo de 2028 como inicio de la operación comercial. Además, informó que el tren número 21 ya llegó a Colombia, de los 30 previstos para la primera línea. El desafío consiste en acompasar esos suministros con la terminación de la infraestructura necesaria para prestar el servicio.
Con información de El Tiempo




