
El impacto económico de la guerra con Irán comienza a sentirse con mayor fuerza en Estados Unidos. El precio promedio nacional del diésel alcanzó los $6 por galón, un máximo histórico, mientras los precios internacionales del petróleo superaron nuevamente la barrera de los $100 por barril.
El Brent llegó a $105,98 por barril, mientras el West Texas Intermediate (WTI) se ubicó en $101,12. La escalada se produce en medio de las interrupciones del transporte marítimo en Oriente Próximo y de la incertidumbre sobre el suministro energético.
Uno de los principales focos de preocupación es el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por la que antes del conflicto transitaba aproximadamente una quinta parte del suministro mundial diario de petróleo y gas natural licuado. Los ataques y las restricciones al tráfico marítimo han reducido considerablemente el número de buques que atraviesan la zona.
A esto se suman los ataques ucranianos contra refinerías rusas, que también han afectado la disponibilidad de productos refinados. Según analistas citados por Reuters, el diésel está recibiendo un impacto doble debido a las dificultades en el transporte marítimo y a las interrupciones en las refinerías rusas.
La Agencia Internacional de la Energía también advirtió que la oferta y la demanda mundial de petróleo caerán este año más de lo previsto y señaló que la falta de avances para poner fin a la guerra podría retrasar hasta 2027 la recuperación de los flujos comerciales habituales de Oriente Próximo.
Trump: “Haría exactamente lo que hice”
Mientras los mercados energéticos enfrentan esta presión, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que no se arrepiente de haber iniciado la guerra contra Irán, incluso ante las posibles consecuencias políticas que el conflicto pueda tener de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
En una entrevista con Fox News, Trump afirmó que, si tuviera que tomar nuevamente la decisión, “haría exactamente lo que hice”.
El mandatario tampoco dio señales de querer reducir la ofensiva contra Teherán y advirtió sobre la posibilidad de atacar Pickaxe Mountain, una zona cercana a la instalación nuclear iraní de Natanz.
Trump sostuvo además que considera que el conflicto podría terminar después de las elecciones de mitad de mandato.
La guerra comenzó el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel atacaron Irán. Teherán respondió con ataques contra Israel y países del Golfo que albergan bases estadounidenses. El conflicto ha provocado miles de muertos y millones de desplazados, según las estimaciones citadas por Reuters.



