
La falla en Guri registrada en una de las unidades de mayor capacidad de la central hidroeléctrica redujo en al menos 1.200 megavatios la disponibilidad de generación en el Bajo Caroní. El incidente ocurrió el 29 de agosto y aumenta la presión sobre un Sistema Eléctrico Nacional que ya enfrenta un déficit entre la oferta y la demanda.
La unidad 17 de la Casa de Máquinas 2, con capacidad para producir 770 megavatios, sufrió una parada de emergencia tras el desprendimiento parcial de un componente del rodete. El ingeniero José Aguilar advirtió que su recuperación podría tomar al menos dos años, debido a que requiere un nuevo rodete y una evaluación de posibles daños adicionales.
Falla en Guri también limita a Caruachi y Macagua
La pérdida no se limita a los 770 megavatios que aportaba la unidad afectada. Aguilar calcula que Caruachi y Macagua dejan de aprovechar otros 430 megavatios debido a que ambas centrales dependen del caudal de agua turbinado previamente en Guri.
El problema ocurre cuando la demanda nacional alcanzó 15.625 megavatios en agosto, mientras la oferta disponible no supera los 13.000, según informes del Ministerio de Energía Eléctrica.
Reportes internos también señalan dificultades en la unidad 15, que sufrió una parada de emergencia el 10 de septiembre debido a problemas en los álabes del rodete. Antes del incidente ya operaba por debajo de su capacidad nominal.
Central funciona con siete turbinas indisponibles
Guri posee una capacidad instalada de 10.350 megavatios, pero actualmente genera alrededor de 6.141, según reportes atribuidos a Corpoelec. Siete de sus 20 turbinas permanecen fuera de servicio.
Aguilar atribuye la pérdida de capacidad al deterioro acumulado y al mantenimiento insuficiente. El especialista sostiene que la escasa generación termoeléctrica obliga a mantener las unidades hidroeléctricas trabajando durante períodos prolongados sin las paradas necesarias para ejecutar reparaciones.
La generación térmica ronda los 2.800 megavatios, una fracción de la capacidad instalada del país, lo que aumenta la dependencia de las centrales del Caroní.
Recuperación eléctrica enfrenta un desafío de largo plazo
Funcionarios del Gobierno inspeccionaron las instalaciones de Guri el 12 de septiembre para revisar las condiciones operativas. Las autoridades reconocen que la central produce más de 70 % de la electricidad venezolana.
Corpoelec también firmó recientemente un acuerdo con la estadounidense GE Vernova para apoyar la recuperación del sistema eléctrico. El proyecto plantea iniciar una etapa de estabilización durante los próximos meses.
Sin embargo, Aguilar considera necesario realizar un análisis técnico independiente para determinar la condición real de las turbinas y establecer prioridades de reparación.
La pérdida de capacidad en Guri representa un reto adicional para una economía que busca incrementar su producción petrolera e industrial, actividades que requieren un suministro eléctrico estable mientras numerosos hogares continúan enfrentando interrupciones diarias.
Con información de El Pitazo




