El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) informó que investiga un tiroteo ocurrido este domingo en Austin, Texas, en el que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) disparó e hirió a un migrante venezolano de 28 años.
El hombre fue identificado como Wilber Rafael Garcés Pérez, quien, según su abogada, Kate Lincoln-Goldfinch, se encontraba realizando una entrega de comida para DoorDash cuando ocurrió el incidente. Autoridades locales indicaron inicialmente que Garcés estaba en condición grave o seria, pero estable. Posteriormente fue trasladado a custodia federal.
De acuerdo con la versión de la abogada, Garcés recibió disparos en la parte posterior del cuerpo. Un concejal de Austin, Mike Siegel, quien acudió al lugar, afirmó a EFE que un agente de ICE llegó en una camioneta sin identificar, se aproximó al vehículo de Garcés y abrió fuego.
Un testigo citado por EFE aseguró que encontró al venezolano dentro del automóvil y que posteriormente observó heridas de bala en su espalda. Estas circunstancias forman parte de la investigación y todavía no existe una versión definitiva sobre lo ocurrido.
El DHS confirmó que la investigación está siendo realizada por Homeland Security Investigations con asistencia del FBI. La agencia señaló que Garcés se encuentra estable y bajo custodia federal a la espera de su deportación.
Versiones diferentes sobre su situación migratoria
Uno de los puntos que genera diferencias entre las versiones oficiales y la defensa es la forma en que Garcés ingresó a Estados Unidos y su situación migratoria.
El DHS sostiene que el venezolano ingresó ilegalmente durante la administración de Joe Biden y tenía una orden final de deportación.
Su abogada, sin embargo, afirmó que tiene entendido que Garcés ingresó al país utilizando CBP One, la aplicación que durante el gobierno de Biden permitió a determinados migrantes gestionar citas para presentarse en los puertos de entrada y solicitar admisión al país. La letrada señaló que aún no ha podido hablar directamente con su cliente para confirmar todos los detalles de su historial migratorio.
La defensa también ha denunciado dificultades para comunicarse con Garcés después de que fuera trasladado desde el hospital a custodia migratoria.
Autoridades locales piden transparencia
El alcalde de Austin, Kirk Watson, pidió que las autoridades locales tengan participación en la investigación para garantizar una revisión independiente de lo ocurrido.
La Policía de Austin aclaró que ninguno de sus agentes participó en el operativo ni en el tiroteo. La policía acudió posteriormente al lugar, mientras que el Departamento de Seguridad Pública de Texas indicó que había recibido una solicitud de asistencia de ICE relacionada con una persecución vehicular poco antes del incidente.
El caso ha generado manifestaciones en Austin y llamados de funcionarios locales a esclarecer las circunstancias que llevaron al agente federal a utilizar su arma.
Mientras continúa la investigación del DHS y el FBI, Garcés permanece bajo custodia federal y las autoridades aún no han dado a conocer públicamente todos los detalles del operativo.




