
La exmagistrada del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela, Bárbara Gabriela César Siero, denunció que fue sometida a presiones y amenazas contra sus familiares para obligarla a firmar decisiones de inhabilitación política, entre ellas la que afectó a la líder opositora María Corina Machado.
César Siero hizo pública su denuncia a través de una carta y un video difundidos en redes sociales. Según su relato, la presión comenzó después de que Machado presentara, el 15 de diciembre de 2023, una demanda ante la Sala Político Administrativa del TSJ para solicitar la revisión de la inhabilitación que le había impuesto la Contraloría General de la República.
Ese mismo día, aseguró, fueron detenidos sus dos hermanos, el teniente coronel Guillermo Enrique César Siero y el mayor Guillermo Henry César Siero, además de su cuñada, la mayor Diana Desirée Victoria Justo. La entonces magistrada afirmó que durante varios días desconoció dónde estaban recluidos y que no pudo comunicarse con ellos.
César Siero sostuvo que la detención de sus familiares fue utilizada como mecanismo de presión debido a que, como vicepresidenta de la Sala Político Administrativa, tenía competencia para participar en decisiones relacionadas con las inhabilitaciones de dirigentes políticos.
La exmagistrada relató que el 22 de diciembre de 2023, mientras sus familiares continuaban detenidos, recibió en su despacho las decisiones que debía firmar. Según su versión, los documentos fueron entregados fuera del procedimiento habitual y una funcionaria permaneció en el lugar esperando que los suscribiera.
“Temiendo por sus vidas, la de mis demás familiares y la mía, procedí a firmarlas”, relató César Siero en su carta. Entre esas decisiones estaba la relacionada con Machado.
Sus familiares fueron vinculados al caso Brazalete Blanco
La exmagistrada también relacionó las presiones con el caso conocido como “Brazalete Blanco”, una investigación presentada por las autoridades venezolanas como una conspiración contra el gobierno de Nicolás Maduro.
Según César Siero, sus familiares fueron posteriormente vinculados públicamente con esa operación y ella considera que el caso fue utilizado para criminalizarlos y mantener la presión sobre ella. Estas afirmaciones corresponden a su testimonio y no constituyen, por sí mismas, una determinación judicial independiente sobre las circunstancias que denuncia.
El proceso contra sus familiares terminó recientemente con condenas. Guillermo Enrique César Siero recibió 12 años de prisión por conspiración política, mientras que Guillermo Henry César Siero y Diana Desirée Victoria Justo fueron condenados a tres años por encubrimiento. También fueron absueltos de otros cargos que enfrentaban, según reportes sobre la sentencia.
También denunció que fue obligada a renunciar
César Siero aseguró además que fue presionada para abandonar su cargo en el máximo tribunal. Según su versión, después de las presiones relacionadas con sus familiares se le exigió presentar una renuncia y, ante su negativa inicial, terminó entregando el documento en contra de su voluntad.
La salida de la magistrada del TSJ ya había generado interrogantes en 2024. Acceso a la Justicia documentó que su ausencia se produjo después de la detención de sus hermanos y que posteriormente el tribunal informó la incorporación de un magistrado suplente debido a la “falta absoluta” de César Siero, sin explicar públicamente en ese momento las razones de su salida.
La exmagistrada ahora responsabiliza al Estado venezolano y a funcionarios de la DGCIM de cualquier amenaza, persecución o represalia que pueda sufrir ella o su familia. También solicitó protección ante organismos internacionales de derechos humanos.
Su testimonio vuelve a poner bajo escrutinio las circunstancias en las que fueron dictadas las inhabilitaciones políticas que afectaron a dirigentes opositores, incluida María Corina Machado, y plantea nuevas acusaciones sobre las presiones ejercidas dentro del sistema judicial venezolano.



