María Corina Machado reclamó una fecha electoral para las presidenciales y ofreció garantías a quienes faciliten una transición democrática en Venezuela. Durante su primera rueda de prensa tras regresar al país, celebrada este jueves 29 de octubre en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), sostuvo que una negociación representa la mejor salida y debe conducir a resultados verificables.
La coordinadora de Vente Venezuela volvió al Aula Magna tres años después de participar en el debate previo a las primarias opositoras de 2023, que ganó con más del 90 % de los votos. Esta vez presentó sus planteamientos sobre elecciones, justicia, organización ciudadana y relaciones internacionales, después de casi diez meses fuera de Venezuela.
Fecha electoral: una exigencia para dar certezas al país
«La fecha de la elección es la fecha de la liberación», afirmó Machado al insistir en la necesidad de definir el horizonte de los próximos comicios. Considera que un calendario aportaría tranquilidad a los ciudadanos y ofrecería seguridad a inversionistas y actores internacionales.
La dirigente explicó que la ruta respaldada por Washington contempla renovar el Tribunal Supremo de Justicia y el Consejo Nacional Electoral, formalizar la falta absoluta en la Presidencia y avanzar hacia una elección en 2027. Presentó esa secuencia como el camino para recuperar la legitimidad institucional.
Aunque reiteró que su sector no participa en la mesa encabezada por Dinorah Figuera y representantes del oficialismo, aseguró que no obstaculizará las conversaciones. Expresó interés en que permitan designar autoridades electorales que cumplan los requisitos constitucionales.
Machado también indicó que no había recibido comunicaciones de Delcy Rodríguez ni del Gobierno estadounidense para organizar una reunión. Su equipo había manifestado previamente disposición a conversar con la presidenta encargada.
Sobre el mensaje que Rodríguez difundió antes de su comparecencia, valoró que reconociera la celebración de elecciones y atribuyó ese pronunciamiento al efecto político de su regreso.
Garantías para negociar y una comisión que escuche a las víctimas
Machado defendió una transición negociada que incluya compromisos para quienes contribuyan a hacerla posible. Aseguró que respetaría la palabra empeñada en ese proceso y se describió como la antítesis política de Hugo Chávez, Nicolás Maduro y Delcy Rodríguez.
«Una negociación para una transición completa implica dar garantías a quienes faciliten esa transición», sostuvo.
Al mismo tiempo, rechazó la impunidad y propuso instalar una comisión de la verdad durante un próximo gobierno. Planteó integrarla con venezolanos y extranjeros independientes, capaces de escuchar a las víctimas, esclarecer los hechos y recomendar medidas de reparación.
También sugirió otorgar, mediante mecanismos legales, atribuciones especiales a determinados tribunales para investigar los delitos cometidos durante los últimos años. Aclaró que la definición de responsabilidades y penas correspondería a una justicia autónoma.
La opositora reconoció la complejidad de ese trabajo y afirmó que el país necesitará sacrificios y liderazgos confiables para avanzar. Su propuesta combina garantías políticas para facilitar acuerdos con mecanismos judiciales que atiendan las demandas de las víctimas.
Washington, movilización ciudadana y el propósito de su regreso
La dirigente describió su relación con Estados Unidos como un vínculo de respeto y reconocimiento. Agradeció a Donald Trump y a Marco Rubio por la actuación estadounidense del 3 de enero, a la que atribuyó la apertura del escenario político posterior a la captura de Maduro.
En su interpretación, ese acontecimiento hizo posibles excarcelaciones, su retorno y la celebración de una rueda de prensa en Venezuela. También manifestó confianza en que Washington busca una transición ordenada y una relación duradera con un futuro gobierno democrático.
«Mi presencia en Venezuela es la demostración de que esa transición avanza», aseguró.
Machado explicó que volvió para movilizar a la sociedad, fortalecer equipos, escuchar a la población e incorporar organizaciones políticas y civiles a un proyecto compartido. Vinculó esa tarea con las redes que participaron en las primarias, la plataforma 600K y los comanditos de las presidenciales de 2024.
Según relató, esas estructuras evolucionaron hacia nodos y redes de solidaridad que acompañaron a ciudadanos durante la persecución política y después de los terremotos del 24 de junio.
La dirigente relacionó las primarias de 2023, las presidenciales de 2024, la intervención estadounidense de enero y su llegada del 25 de octubre como etapas de un mismo recorrido político. Reiteró que la transición, a su juicio, es irreversible y debe responder a las urgencias sociales.
«Estamos listos; sabemos lo que tenemos que hacer. Vinimos a terminar la tarea», expresó.
Con información de El Nacional




