
El comercio entre Venezuela y Colombia alcanzó 873 millones de dólares entre enero y agosto de 2026, frente a los 755 millones del mismo período de 2025. La Cámara de Integración Económica Venezolano Colombiana (Cavecol) situó el crecimiento en 15 %, según su informe elaborado con datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).
La expansión mostró diferencias entre ambos flujos: Venezuela compró bienes colombianos por 803 millones de dólares, un incremento de 18 %, mientras sus exportaciones al país vecino sumaron 69 millones y retrocedieron 6 %. Con esos valores, el saldo comercial venezolano resultó deficitario en aproximadamente 734 millones de dólares.
Comercio entre Venezuela y Colombia: las exportaciones afrontan restricciones
Cavecol atribuye la caída de las ventas venezolanas a una combinación de limitaciones productivas, elevada carga tributaria, deficiencias de infraestructura y servicios, y costos logísticos.
La cámara también identifica dificultades para importar insumos, restricciones de crédito bancario y la necesidad de modernizar los mecanismos de pago transfronterizos. Estos factores reducen la competitividad de las empresas y complican su capacidad para ampliar mercados.
La oferta venezolana mantiene una concentración en insumos industriales. Entre los principales rubros figuran fundición de hierro y acero, con 14,6 millones de dólares; productos químicos inorgánicos, con 13 millones, y abonos, con 7,05 millones.
A estos se suman combustibles y aceites, con 2,1 millones de dólares, y aluminio y sus manufacturas, con 1,1 millones. El informe señala que los productos de bajo valor agregado conservan un peso importante en los envíos.
Las compras de bienes colombianos sostienen el crecimiento
Las importaciones venezolanas se concentraron en bienes intermedios y de consumo. Las materias plásticas encabezaron los rubros destacados, con 90 millones de dólares.
Después aparecen combustibles y aceites, con 42 millones; aceites esenciales, perfumería y cosméticos, con 37 millones; azúcares y confitería, con 36 millones, y fundición de hierro y acero, con 34 millones.
Cavecol vincula este comportamiento con las ventajas del abastecimiento desde un país cercano: menores tiempos de transporte, capacidad de respuesta logística y afinidad en los patrones de consumo. Según su análisis, más del 70 % del comercio bilateral utiliza la vía terrestre.
La cámara también observa interés de empresas colombianas por explorar alianzas estratégicas, representaciones de marcas e inversiones en Venezuela. Entre las oportunidades menciona la capacidad industrial ociosa, aunque ese potencial no equivale a inversiones ya concretadas.
Paraguachón y Táchira concentran los principales corredores
El eje Paraguachón-Guarero movilizó 461 millones de dólares durante el período estudiado, frente a 289 millones en los primeros ocho meses de 2025. Cavecol lo identifica como la principal ruta de ingreso de mercancías colombianas al mercado venezolano.
El organismo destaca la continuidad de sus operaciones y la confianza de los usuarios, incluso durante etapas en las que otros pasos fronterizos permanecieron cerrados.
Por su parte, el corredor Táchira-Norte de Santander registró 299 millones de dólares, un aumento de 5,2 % respecto a los 284 millones del año anterior. Sus almacenes, puentes internacionales y servicios aduaneros mantienen su importancia para los exportadores venezolanos.
El balance confirma una mayor actividad comercial, pero también una brecha entre compras y ventas. Para Venezuela, el desafío consiste en aprovechar la conexión logística con Colombia para recuperar producción y ampliar su oferta exportadora.
Precisión sobre las cifras: los componentes publicados —803 millones en importaciones y 69 millones en exportaciones— suman 872 millones, un millón menos que el total informado. El reporte consultado no explica esa diferencia.




