Un software desarrollado por el colombiano Andrés Vanegas Fernández ya permite predecir en tiempo real cuándo se saturarán los servicios de urgencias hospitalarias en distintos países. Gracias a la inteligencia artificial (IA) y a la integración de datos digitales, el sistema ofrece alertas precisas sobre posibles picos de demanda, brindando a los hospitales tiempo valioso para prepararse.
Vanegas, creador de Imexhs, empresa de tecnología médica cotizada en la Bolsa de Australia, enfatiza que Colombia tiene el talento y las herramientas para implementar soluciones similares. Sin embargo, advierte que falta voluntad política para establecer una historia clínica electrónica unificada que haga posible el uso masivo de estas tecnologías.
Prevención con base en datos: el poder de anticiparse
La clave de esta transformación está en la recopilación y análisis de datos clínicos. Según Vanegas, si el país contara con una red nacional de historias médicas interoperables, sería posible anticipar complicaciones de salud como infartos, cáncer o eventos cardiovasculares. Así, se evitarían gastos innecesarios y se reduciría la mortalidad prevenible.
“No se trata solo de curar, sino de actuar antes de que el daño ocurra”, explica el experto. Con tecnología de IA, es factible identificar patrones de riesgo y activar rutas de atención preventiva, lo que reduciría costos y salvaría vidas.

Tecnología predictiva en acción
En naciones con sistemas de salud más avanzados, la IA ya permite detectar con antelación cuándo se llenarán los hospitales. Al analizar variables como conversaciones en redes sociales, alertas climáticas y comportamiento epidemiológico, el software lanza advertencias automáticas que permiten al personal médico prepararse para un aumento inminente de pacientes.
Esta capacidad no sustituye al criterio clínico, sino que lo complementa. “Un médico en urgencias puede recibir una imagen diagnóstica y, sin esperar al radiólogo, obtener un análisis preliminar de la IA para tomar decisiones de forma más ágil”, detalla Vanegas.
Colombia: talento disponible, sistema rezagado
Paradójicamente, mientras que el país cuenta con desarrolladores expertos en algoritmos médicos, no dispone de un entorno normativo ni de una infraestructura centralizada que permita aprovecharlos al máximo. La implementación de una historia clínica electrónica nacional sería un primer paso crucial para cerrar esta brecha.
“La tecnología ya existe. Lo que hace falta es voluntad para conectarla”, sostiene Vanegas.
La IA como aliada, no reemplazo
Lejos de desplazar a los médicos, la inteligencia artificial se concibe como una herramienta complementaria. Vanegas la compara con los asistentes de estacionamiento en los automóviles: ofrecen precisión y seguridad, pero requieren siempre del control humano.
Además, señala que una inversión oportuna en diagnóstico temprano puede generar ahorros significativos. Mientras que un cateterismo por infarto cuesta al sistema hasta 100 millones de pesos, una prueba preventiva apenas alcanza los 300.000 pesos.
El mensaje es claro: la tecnología está lista. Ahora le corresponde al sistema de salud colombiano dar el paso para integrarla de forma efectiva.



