
La crisis migratoria venezolana sigue mostrando cifras preocupantes. De acuerdo con Tomás Páez, sociólogo y coordinador del Observatorio de la Diáspora Venezolana, entre el 55% y el 60% de los migrantes de ese país no cuentan con pasaporte actualizado, lo que dificulta sus procesos de regularización en las naciones donde residen. Al mismo tiempo, Venezuela se mantiene en el primer lugar mundial en solicitudes de asilo, con España como el destino preferido de quienes buscan estabilidad y oportunidades.
La ausencia de documentos como obstáculo migratorio
La carencia de pasaporte vigente representa uno de los principales problemas para los venezolanos en el exterior. Sin este requisito, muchos enfrentan limitaciones para acceder a permisos de residencia, trabajo o programas de integración social.
En países receptores, las autoridades exigen documentación al día como condición básica para iniciar cualquier trámite, lo que deja a cientos de miles en un limbo administrativo.
España, el destino más solicitado
De acuerdo con el Observatorio de la Diáspora Venezolana, el 93% de las solicitudes de protección internacional de venezolanos en Europa se concentra en España. Este país resulta atractivo por la afinidad cultural, la lengua común y la existencia de programas que facilitan la reunificación familiar y el otorgamiento de protección humanitaria.
Además, España enfrenta la necesidad de incorporar alrededor de 300.000 migrantes al año para sostener su crecimiento económico, lo que convierte a los venezolanos en un grupo con alto potencial de inserción.
Cifras que marcan una tendencia
En lo que va de año, se han presentado unas 400.000 solicitudes de asilo por parte de ciudadanos venezolanos. Aunque la cifra global de peticiones a nivel mundial ha disminuido en comparación con 2023, el caso venezolano no solo se mantiene, sino que ha crecido de forma significativa.
Según Páez, este aumento confirma que la migración de su país no es coyuntural, sino estructural, y se ha convertido en una de las más grandes del planeta.
Distribución de la diáspora
El 90% de los migrantes venezolanos se encuentra repartido entre América Latina, Europa y Medio Oriente, mientras que solo un 10% reside en Estados Unidos. Países como México también han experimentado un incremento en las solicitudes de refugio, reflejando que la búsqueda de estabilidad no se concentra únicamente en destinos europeos, sino que abarca diferentes regiones que ofrecen posibilidades de asentamiento.
La diáspora venezolana enfrenta un doble desafío: por un lado, la magnitud del éxodo que convierte a sus ciudadanos en los principales solicitantes de asilo del mundo; y por otro, la carencia de pasaportes actualizados, que limita su acceso a procesos de regularización. España continúa siendo el epicentro de esta migración, pero el fenómeno se extiende a múltiples regiones. La falta de documentación vigente sigue siendo una barrera crítica que condiciona el futuro de millones de venezolanos en el exterior.



