
La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad Bissessar, aseguró que su país no destinará recursos para localizar los cuerpos de los presuntos integrantes del Tren de Aragua que murieron luego de que Estados Unidos atacara una lancha en aguas del Caribe. El hecho, ocurrido la semana pasada, ha generado reacciones encontradas en la región y una nueva polémica entre Washington y Caracas.
La postura del gobierno trinitense
Persad Bissessar fue categórica al afirmar que no se utilizarán fondos públicos ni personal de la guardia costera para rastrear los cadáveres. Según sus declaraciones, el deber prioritario del Estado es proteger las fronteras nacionales, no atender a personas vinculadas al narcotráfico.
La primera ministra añadió que la droga que transportaban estos grupos “causa más muertes y sufrimiento que las armas”, defendiendo así la decisión de no emprender operaciones de rescate.
El trasfondo del ataque estadounidense
Washington informó que la embarcación provenía de Venezuela y era utilizada por miembros del Tren de Aragua para trasladar cargamentos de droga. En el operativo, las fuerzas militares estadounidenses neutralizaron la lancha, causando la muerte de al menos once tripulantes.
Mientras tanto, el gobierno de Nicolás Maduro denunció lo sucedido como una “ejecución extrajudicial”, acusando a Estados Unidos de usar la lucha antidrogas como pretexto para aumentar la presión política sobre Caracas.
Cuerpos en las costas trinitenses
A pesar de la negativa oficial de emprender búsquedas, entre viernes y domingo fueron hallados dos cuerpos en playas del noreste de Trinidad. Las autoridades locales presumen que podrían corresponder a algunos de los fallecidos en el ataque, aunque aún no hay confirmación oficial.
El comisionado de Policía, Allister Guevarro, informó que se abrió una investigación para esclarecer el origen de los cadáveres. Sin embargo, pidió cautela y evitó especular sobre la identidad de las víctimas, al tiempo que instó a los ciudadanos a colaborar con información.
El papel de Estados Unidos en la ofensiva antidrogas
El operativo forma parte de la estrategia de Washington para frenar el tráfico de estupefacientes en el Caribe. El presidente Donald Trump ha acusado reiteradamente a Maduro de ser líder de un cartel de drogas internacional, ofreciendo hasta 50 millones de dólares de recompensa por su captura.
El señalamiento de Estados Unidos se suma a otros casos judiciales que vinculan al entorno presidencial venezolano con el narcotráfico, como la condena en Nueva York contra dos sobrinos de la primera dama, Cilia Flores, por tráfico de cocaína.
Un episodio que agrava las tensiones regionales
El incidente no solo refleja el impacto del narcotráfico en el Caribe, sino que también reaviva las diferencias diplomáticas entre Caracas, Washington y ahora Puerto España. Mientras Trinidad y Tobago insiste en priorizar la defensa de su territorio, Venezuela insiste en que lo ocurrido fue una violación a los derechos humanos.
La aparición de cadáveres en sus costas y la presión internacional sobre Maduro anticipan que el episodio seguirá siendo motivo de controversia en los próximos días.
Con información de AFP



