
La capital colombiana vivió una jornada histórica con la llegada del primer tren del Metro de Bogotá, conformado por seis vagones totalmente ensamblados. Este hito marca el inicio tangible de un sistema de transporte que promete aliviar la congestión vehicular y mejorar la movilidad de millones de ciudadanos. La operación, cuidadosamente planificada, culminó tras un extenso recorrido que comenzó en China y finalizó en el patio taller de Bosa.
Traslado internacional y logística monumental
El convoy partió desde el puerto de Changchun, en China, donde superó una prueba de resistencia de 2.500 kilómetros. Después atravesó más de 14.000 kilómetros por vía marítima hasta Cartagena, viaje que duró 28 días. Desde allí, vagones de 35 metros de largo se montaron en plataformas camabaja para cruzar Colombia a una velocidad controlada de entre 15 y 30 km/h.
La ruta incluyó departamentos como Magdalena, Cesar, Santander, Antioquia, Boyacá y Cundinamarca, con paradas estratégicas para garantizar la seguridad.
Ingreso a Bogotá y medidas de seguridad
En la madrugada del 11 de septiembre, el convoy entró a la ciudad por la calle 13, escoltado por un dispositivo de seguridad que evitó congestiones y riesgos. El ensayo previo realizado por la Secretaría de Movilidad permitió calcular giros y tiempos, logrando que el trayecto urbano de casi dos horas se ejecutara sin incidentes. El alcalde Carlos Fernando Galán celebró el momento como un símbolo del futuro de la ciudad.
El tren, de 135 metros de largo, 2,90 de ancho y 3,90 de alto, puede trasladar hasta 1.800 pasajeros a una velocidad promedio de 42,5 km/h. Cuatro de sus seis vagones cuentan con motor, mientras que los otros dos son remolcados. Todos son 100 % eléctricos y poseen un sistema de señalización y control automático (CBTC) para operar con intervalos de 140 segundos en doble vía. La meta es que beneficie a más de 2,9 millones de habitantes en localidades como Kennedy, Puente Aranda, Teusaquillo y Chapinero.
Próximas pruebas y metas del proyecto
En el patio taller de Bosa se efectuarán ensayos técnicos en un ramal de 905 metros. Las pruebas iniciales incluyen rodajes en modo manual y automático, bajo supervisión de expertos. Para finales de 2025 se esperan cinco trenes en fase de prueba, mientras que en 2026 se proyecta que los convoyes circulen en pruebas dinámicas por 5,7 kilómetros de viaducto. La entrega total de los 30 trenes está prevista para diciembre de 2026, cuando la Línea 1 comenzará a operar en su totalidad.
El arribo de este primer tren no solo simboliza un avance tecnológico, sino también la materialización de años de planificación. Con cada vagón que se sume, Bogotá se acerca a la meta de contar con un sistema de transporte masivo moderno, eficiente y sostenible, capaz de transformar la experiencia de desplazamiento de millones de ciudadanos.
Ensamblan el primer tren del Metro de Bogotá en el patio taller. Así lucen los seis vagones desde el aire.
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— Noticias Caracol (@NoticiasCaracol) September 12, 2025
Con información de Noticias Caracol



