
El ministro del Interior y figura clave del chavismo, Diosdado Cabello, lanzó este fin de semana una enérgica advertencia a Estados Unidos tras el incremento de su presencia naval en el Caribe. Desde el cuartel Abelardo Mérida, en Maracay, aseguró que cualquier intento de agresión contra Venezuela desataría “una guerra de 100 años”, mientras llamaba a una férrea unión entre fuerzas armadas, milicia y población civil para salvaguardar la soberanía nacional.
Llamado a la resistencia
Cabello, vestido de uniforme militar, recalcó que el pueblo venezolano no teme a una intervención extranjera y que está dispuesto a defender el territorio “venga de donde venga” la amenaza. Sostuvo que la supuesta “guerra psicológica” impulsada por Washington no logrará dividir a la revolución bolivariana, afirmando que “ni prendidos en candela nos dan miedo ellos”.
El dirigente destacó la fase de coordinación entre la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, los cuerpos policiales y la milicia, con el objetivo de consolidar lo que calificó como “perfecta unión popular-militar y policial”. Según Cabello, esta cohesión permitirá enfrentar cualquier escenario bélico y garantizar la integridad del país.
Las declaraciones se producen tras el despliegue de al menos cuatro buques de guerra estadounidenses en aguas caribeñas. La tensión aumentó luego de que fuerzas norteamericanas bombardearan una supuesta embarcación dedicada al narcotráfico, operación que dejó once muertos, y abordaran posteriormente un pesquero venezolano en su Zona Económica Exclusiva.
Apoyo interno a la defensa
Cabello subrayó que, aun sin simpatizar con el chavismo, la gran mayoría de los venezolanos se opondría a una agresión externa. “Hay muchos compatriotas que, sin ser revolucionarios, dicen: con mi patria no se metan”, expresó. El ministro aseguró que, frente a cualquier intento de invasión, el país actuará con determinación y que “el que se meta con Venezuela lo va a pagar muy caro”.
Con este discurso, el alto funcionario busca mostrar fortaleza ante una escalada que reaviva el fantasma de un conflicto prolongado en la región. Sus palabras refuerzan la narrativa de defensa nacional frente a la presión militar de Estados Unidos y evidencian la apuesta del Gobierno venezolano por una postura desafiante frente a las crecientes tensiones en el Caribe.
Con información de Infobae



