
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, arremetió este lunes 27 de octubre contra el dirigente opositor venezolano Leopoldo López, quien insinuó que el mandatario colombiano formaría parte de una estructura criminal vinculada al gobierno de Nicolás Maduro.
A través de un mensaje publicado en X (antes Twitter), Petro calificó las afirmaciones como “criminales y arbitrarias”, negando categóricamente cualquier relación con actividades ilícitas o con el régimen venezolano.
El intercambio se produce en medio de un contexto político tenso, luego de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyera al presidente colombiano, a su esposa y a varios funcionarios de su gobierno en la Lista Clinton, por presuntos vínculos con el narcotráfico.
El origen del conflicto: las declaraciones de Leopoldo López
Desde su exilio en Madrid, donde reside desde 2020, Leopoldo López ofreció una rueda de prensa en la que cuestionó el respaldo que, a su juicio, el presidente Petro ha ofrecido al régimen de Nicolás Maduro.
“Lo que sorprende es que Petro se ha convertido en el primer vocero internacional en apoyo a la dictadura de Maduro”, afirmó López, sugiriendo que dicho respaldo podría estar motivado por intereses personales o económicos.
“O Petro es parte de esa misma estructura criminal, o se beneficia de ella”, añadió el opositor venezolano, en declaraciones que desataron una tormenta política en ambos países.
Estas palabras generaron una reacción inmediata en Bogotá, donde sectores del petrismo calificaron las acusaciones como una campaña de desprestigio coordinada desde el exterior.
La respuesta de Petro: “Solo tengo mi sueldo y una casa hipotecada”
El mandatario colombiano no tardó en responder. En su cuenta de X, Gustavo Petro desmintió las acusaciones y defendió su transparencia financiera.
“El intento de Leopoldo López de ligarme con estructuras narcotraficantes es criminal y arbitrario”, escribió el jefe de Estado.
Petro también detalló su situación patrimonial, asegurando que no posee cuentas ni propiedades fuera del país.
“Solo vivo de mi sueldo. No tengo bienes en el extranjero. Mi única propiedad es la casa que hice para mis hijos, terminada antes de ser alcalde. De ella aún debo dinero al banco y no vive nadie en ella”, puntualizó.
Con un tono irónico, concluyó su respuesta tildando a López de “majadero”, una expresión que en el contexto colombiano equivale a “bobo” o “necio”.
El telón de fondo: sanciones de EE. UU. y tensiones diplomáticas
El enfrentamiento verbal ocurre pocos días después de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunciara la inclusión de Gustavo Petro, su esposa Verónica Alcocer, su hijo Nicolás Petro y el ministro del Interior Armando Benedetti en la Lista de Nacionales Especialmente Designados (OFAC), más conocida como la Lista Clinton.
La sanción implica el congelamiento de activos en territorio estadounidense y la prohibición de realizar transacciones financieras con entidades o ciudadanos de ese país.
Washington justifica la medida bajo presuntos vínculos con redes de narcotráfico y corrupción transnacional, aunque el gobierno colombiano ha rechazado rotundamente estas acusaciones, calificándolas como “una persecución política”.
Fuentes diplomáticas consultadas por medios locales afirman que la Cancillería colombiana prepara una nota de protesta formal ante la Embajada de Estados Unidos en Bogotá, mientras el Ejecutivo evalúa acciones legales internacionales para revertir la sanción.
Contexto regional: entre la defensa política y la polarización
La controversia entre Petro y López refleja la creciente polarización política en América Latina, marcada por el debate sobre el papel de los gobiernos progresistas frente a los regímenes autoritarios de la región.
Mientras Petro insiste en mantener un diálogo diplomático con Caracas y abogar por una salida pacífica a la crisis venezolana, sus críticos lo acusan de legitimar a Maduro y de alinearse ideológicamente con su gobierno.
Analistas consultados coinciden en que la disputa entre ambos líderes podría profundizar la división entre las fuerzas democráticas de la región y complicar las relaciones diplomáticas entre Bogotá y Washington, ya afectadas por las recientes sanciones.
Un nuevo capítulo en la controversia internacional
Las acusaciones de Leopoldo López y la enérgica respuesta de Gustavo Petro suman un nuevo episodio a la ya tensa relación entre Colombia, Venezuela y Estados Unidos.
Mientras el mandatario colombiano insiste en que su patrimonio es limpio y verificable, el exiliado venezolano mantiene sus denuncias sobre supuestos vínculos políticos y económicos con Caracas.
En medio del ruido diplomático, la inclusión de Petro en la Lista Clinton eleva la presión internacional sobre su gobierno, al tiempo que reaviva el debate sobre la independencia y la credibilidad de las instituciones latinoamericanas frente a los intereses de las potencias extranjeras.
El intercambio de acusaciones promete no ser el último: en un escenario de crisis política regional, la frontera entre la diplomacia y la confrontación parece cada vez más difusa.
El intento de Leopoldo López de ligarme con estructuras narcotraficantes es criminal y arbitrario.
Solo vivo de mi sueldo y sus movimientos bancarios están claramente definidos en los bancos. Ni un peso más, no tengo cuentas en el extranjero ni bienes. Mi único bien es la casa… https://t.co/Gpck3U0uz1
— Gustavo Petro (@petrogustavo) October 27, 2025
Con información de El Pitazo



