El Gobierno de Colombia ha negado en las últimas horas algún tipo de intención de expulsar al embajador encargado de Estados Unidos, John McNamara, luego de que se difundiera un documento atribuido a asesores del expresidente Donald Trump que plantea sanciones contra el presidente Gustavo Petro y lo vincula con el narcotráfico.
La controversia surgió tras la publicación de una imagen en la revista Cambio, tomada en la Oficina Oval de la Casa Blanca, donde se observa a James Blair —subjefe de gabinete y figura clave en la campaña republicana— sosteniendo una carpeta titulada “Doctrina Trump para Colombia y el hemisferio occidental”. En su interior, se incluye una ilustración de Petro y Nicolás Maduro vestidos con uniformes de prisioneros estadounidenses, junto a un texto que acusa al mandatario colombiano de haber llegado al poder con apoyo de carteles de droga.
El documento propone cinco acciones concretas: designar nuevos carteles como organizaciones terroristas, respaldar a líderes proestadounidenses en la región, imponer sanciones selectivas a Petro y su entorno, combatir supuestas acciones corruptas y antiestadounidenses, e investigar el financiamiento de su campaña presidencial. El texto lleva el membrete del senador republicano Bernie Moreno, de origen colombiano.
Desde la cumbre de la Celac en Santa Marta, el presidente Petro calificó el contenido del documento como un intento de desestabilización promovido por sectores de la extrema derecha colombiana con respaldo internacional. “Lo que buscan no es acabar con los carteles, sino destruir un gobierno progresista que no se alinea con la gobernanza narcoparamilitar que ha vivido mi país”, afirmó.
Petro también denunció que el uso de su imagen como prisionero en un documento oficial estadounidense constituye un “irrespeto brutal” al pueblo colombiano y a su historia de violencia ligada a la fallida estrategia antidrogas. En sus redes sociales, el mandatario aseguró que su campaña ha sido auditada durante años por organismos independientes y que no existe evidencia de financiamiento irregular.
Frente a versiones que hablaban de una posible expulsión del embajador McNamara, el ministro del Interior, Armando Benedetti, desmintió esa posibilidad en entrevista con el diario Semana. “El presidente jamás pronunció la palabra ‘expulsión’”, aseguró, aunque confirmó que se llamó a consultas al embajador colombiano en Washington, Daniel García-Peña, como señal de protesta diplomática.
Petro concluyó que esta situación representa un problema de seguridad nacional y reiteró su compromiso con la soberanía y la democracia en América Latina. También anunció que expondrá el caso ante la Organización de Estados Americanos (OEA).
Este plan fraguado por Bernie Moreno, a cuyos hermanos realice debates por la corrupción en el robo del Banco del Pacífico y la urbanización ilícita de la sabana de Bogotá y el lavado de activos que se presentó allí, se venga, así, haciéndome pasar como narcotraficante
Esto se…
— Gustavo Petro (@petrogustavo) November 9, 2025



