
El Gobierno de Chile expresó su inquietud ante el reciente despliegue militar de Estados Unidos en aguas del Caribe, calificando la acción como un riesgo para la estabilidad regional y reiterando su rechazo a cualquier medida armada que amenace la paz en América Latina.
La declaración oficial se produjo tras el envío del portaaviones USS Gerald R. Ford, el más grande de la flota estadounidense, acompañado por un grupo de ataque compuesto por más de 4.000 marinos y decenas de aeronaves tácticas.
A través de un comunicado emitido por la Cancillería, el Ejecutivo chileno, liderado por el presidente Gabriel Boric, reafirmó su compromiso con el derecho internacional y la solución pacífica de los conflictos.
“Chile reafirma su compromiso con el respeto a la soberanía, la integridad territorial de los Estados y la proscripción del uso de la fuerza como principios esenciales de la convivencia entre naciones”, señala el texto.
El pronunciamiento se enmarca en un contexto de creciente tensión geopolítica en la región, donde diversos gobiernos han llamado a preservar la paz y evitar escaladas militares que puedan afectar la seguridad hemisférica.
El portaviones más grande y «más letal del mundo» se suma al despliegue de Estados Unidos en el Caribe
Washington asegura que el objetivo es la lucha contra el narcotráfico. Las fuerzas estadounidenses ya ha bombardeado 20 embarcaciones y ha matado a, al menos, 76 personas.… pic.twitter.com/Qm4lhsGFOO
— DW Español (@dw_espanol) November 12, 2025



