
La organización feminista Utopix publicó un nuevo balance sobre la violencia letal contra mujeres en Venezuela y reveló que entre enero y agosto de 2025 se registraron 106 feminicidios. La cifra, recopilada a partir de reportes de prensa y redes sociales ante la ausencia de datos oficiales, refleja el agravamiento de la violencia machista en el país.
Solo en agosto se contabilizaron 15 asesinatos de mujeres y un número récord de feminicidios en grado de frustración, confirmando una tendencia ascendente que preocupa a activistas y especialistas en derechos humanos.
Un registro militante ante la opacidad estatal
La ONG explicó que su monitoreo se realiza de manera continua debido a la falta de información pública sobre violencia de género. Utopix ha insistido en que la inexistencia de cifras oficiales actualizadas dificulta diagnosticar la magnitud del problema y limita la formulación de políticas de prevención y atención.
El relevamiento también muestra que la violencia feminicida ha rebasado las fronteras del país. Nueve venezolanas fueron asesinadas en el exterior durante los primeros ocho meses del año, en países como Chile, Brasil, Perú, Colombia y Ecuador. La organización advierte que la migración forzada expone a miles de mujeres a condiciones de vulnerabilidad extrema, donde el riesgo de trata, explotación y agresiones aumenta significativamente.
Un agosto con más intentos de feminicidio
Además de los 15 asesinatos consumados, agosto se convirtió en el mes con mayor cantidad de feminicidios frustrados en lo que va de 2025. Según el informe, 28 mujeres sobrevivieron a intentos de asesinato, una cifra que revela la profundidad del problema y la necesidad urgente de mecanismos de protección más eficaces.
Los activistas señalan que este repunte evidencia vacíos graves en la detección temprana del riesgo, la atención oportuna y la actuación del sistema judicial. La impunidad y la falta de respuesta institucional, advierten, continúan dejando a las mujeres expuestas a agresores que ya habían mostrado comportamientos violentos.
Patrones de violencia extrema y mecanismos de ocultamiento
Del total de casos registrados en agosto, Utopix identificó patrones que reflejan la crueldad de los feminicidios. Cinco víctimas fueron abandonadas en espacios públicos y dos sufrieron torturas antes de morir. Otro caso incluyó agresión sexual y uno fue presentado como un supuesto suicidio, una modalidad que organizaciones feministas han denunciado repetidamente como un intento de encubrir feminicidios.
Asimismo, tres mujeres habían sido reportadas como desaparecidas antes de ser asesinadas, dos fueron secuestradas y una apareció amordazada. Estas características muestran un incremento del uso de violencia extrema, así como prácticas destinadas a ocultar los crímenes o desviar la investigación.
Perfil de los agresores y fallas del sistema judicial
El informe identificó a 19 presuntos feminicidas. De ellos, 11 fueron detenidos, uno tenía antecedentes penales y otro ya contaba con una condena previa. Tres se suicidaron tras el crimen y dos continúan prófugos. Otros dos eran funcionarios policiales, un dato especialmente alarmante porque implica la participación de agentes del Estado en estos hechos. En tres casos no se tiene información sobre los responsables.
La violencia también deja secuelas profundas en las familias: cinco víctimas eran madres, lo que significa que al menos nueve niños, niñas o adolescentes quedaron en situación de orfandad. Además, una de las mujeres estaba embarazada y otra tenía una discapacidad, condiciones que aumentan su vulnerabilidad.
Ausencia de políticas públicas y el llamado a un plan de emergencia
Los datos recogidos por Utopix muestran que en ocho casos ya existían denuncias de maltrato y en cuatro había antecedentes de acoso. Para la organización, estos hechos confirman la falta de respuestas estatales que protejan efectivamente a mujeres en riesgo. La estructura institucional, señalan, continúa marcada por la impunidad, la escasez de refugios, la ausencia de rutas de atención y la falta de acompañamiento legal.
Por ello, las investigadoras reiteran la necesidad de un Plan de Emergencia Feminista que permita prevenir, atender y reducir la violencia de género, al tiempo que llaman a mantener la visibilización de las víctimas que no pueden contar su historia.
Vínculo con los agresores y conclusiones del informe
Utopix detalló que 12 de los feminicidios fueron cometidos por parejas o exparejas, dos por bandas criminales y uno permanece sin información. La prevalencia del feminicidio íntimo confirma que la violencia se concentra en el hogar o en relaciones afectivas, lo que subraya la urgencia de reforzar medidas de protección y canales de denuncia.
Con más de un centenar de mujeres asesinadas en solo ocho meses, el reporte muestra un panorama devastador que exige respuestas inmediatas. Las organizaciones feministas insisten en que el Estado venezolano debe asumir su responsabilidad y garantizar que ninguna otra mujer sea víctima de un crimen que pudo prevenirse.
Con información de El Nacional



