
La líder opositora venezolana María Corina Machado instó a los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) a prestar atención a las demandas ciudadanas y respaldar la transición política que vive Venezuela tras la captura del expresidente Nicolás Maduro.
Las declaraciones de Machado —premio Nobel de la Paz— se dieron en un contexto de división interna en la OEA respecto a la crisis del país sudamericano y en medio de una compleja coyuntura diplomática en Washington, donde la política regional se ha intensificado en las últimas semanas.
Un llamado a oír a la ciudadanía
Machado aseguró ante periodistas que los gobiernos del hemisferio deben “escuchar a su gente”, enfatizando que los pueblos de la región respaldan el avance hacia una Venezuela democrática y plural. La opositora señaló que esta no es una etapa de contemplación, sino de acción para asegurar que el proceso de cambio político no se estanque.
Sus palabras reflejan la inquietud de sectores opositores, que consideran que la OEA tiene un papel esencial para garantizar derechos políticos y libertades fundamentales tras la salida de Maduro. Este llamado se produce mientras algunas delegaciones han mostrado reticencias, ya sea por afinidades políticas, intereses diplomáticos o posturas más cautelosas ante la situación venezolana.
Agenda diplomática en Washington
La intervención de Machado en la OEA se enmarca en una agenda más amplia de encuentros en la capital estadounidense. Durante su estancia en Washington, la opositora también se reunió con el presidente Donald Trump y, en un gesto simbólico, le entregó su medalla del Premio Nobel de la Paz como señal de gratitud por el apoyo externo a la transición venezolana.
Este conjunto de gestos diplomáticos subraya la intención de fortalecer las relaciones bilaterales y de buscar respaldos más sólidos a nivel internacional para consolidar un camino ordenado hacia la restauración de la democracia en Venezuela. La vinculación con Estados Unidos y otros países occidentales es clave, no solo para obtener apoyos políticos sino también para atraer cooperación técnica y financiera en el futuro.
Debate en la OEA: presos políticos y derechos humanos
El Consejo Permanente de la OEA, organismo ejecutivo del sistema interamericano, se prepara para reunirse con el objetivo de tratar la situación de los presos políticos en Venezuela, otro de los temas centrales planteados por Machado. En la reunión se discutirá el avance de las liberaciones ordenadas por el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez tras la captura de Maduro, así como las condiciones en las que se han llevado a cabo esas excarcelaciones.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha manifestado en varias ocasiones la necesidad de visitar centros de reclusión en Venezuela para verificar las condiciones de detención y exigir medidas de protección, una solicitud que permanece vigente y sin respuesta concreta desde 2022.
Para muchos defensores de derechos humanos, la liberación de presos políticos no solo es una exigencia moral, sino una condición indispensable para considerar que existe una transición legítima y sostenible.
Posición del secretario general de la OEA
Machado describió la postura del secretario general de la OEA como “muy racional, sensata y prudente”. Esta evaluación sugiere que, pese a las diferencias internas entre los Estados miembros, existe al menos un entendimiento sobre la necesidad de acompañar procesos democráticos y garantizar el respeto a los derechos fundamentales.
Asimismo, Albert Ramdin, al frente del organismo regional, ha reiterado que la OEA está disponible para enviar expertos que apoyen la mediación, la organización de comicios y acompañen la liberación de los detenidos por razones políticas, en coordinación con las partes implicadas.
Más allá del pasado, hacia el futuro
Machado insistió en que la discusión en la OEA no debe centrarse únicamente en lo ocurrido el 3 de enero con la salida de Maduro, sino en construir una “ruta por delante” que lleve a la reinstitucionalización del país y a la consolidación de una democracia plena. Este enfoque de mirar hacia el futuro busca generar consensos entre los Estados miembros para diseñar una hoja de ruta que implique respeto por la voluntad popular, garantía de libertades civiles y participación igualitaria en un eventual proceso electoral.
La líder opositora ha defendido, en diversas plataformas, que el cambio político en Venezuela solo será sostenible si se basa en la construcción de acuerdos amplios y en el reconocimiento del papel activo de la ciudadanía.
Una visita con memoria histórica
La intervención de Machado ante la OEA no es la primera: su última comparecencia en ese foro fue en 2014, cuando acudió como diputada opositora invitada por la delegación de Panamá para denunciar una oleada de violencia y violaciones de derechos humanos en Venezuela.
En aquella ocasión, su discurso buscaba sensibilizar a la comunidad internacional sobre la situación política interna, lo que hoy amplía hacia una estrategia más diplomática y global, en medio de un contexto de transformación regional.
María Corina Machado denuncia ante la OEA que el chavismo no ha liberado a los presos políticos y que no puede haber transición mientras siga la represión. «No es verdad que hayan liberado a la mayoría de los presos políticos». pic.twitter.com/eU7fZHyXx0
— David Alandete (@alandete) January 20, 2026
Con información de France 24



