
El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, uno de los principales dirigentes del chavismo, generó controversia al reconocer públicamente que el expresidente Nicolás Maduro fue “traicionado”, lo cual —asegura— explicaría en parte su captura por fuerzas estadounidenses.
La declaración fue ofrecida en un discurso en el que el también secretario general del partido oficialista PSUV ensalzó la lealtad de sus seguidores y exhortó a mantener la unidad en torno al proyecto bolivariano y la figura de Maduro, quien enfrenta procesos judiciales en Estados Unidos.
La afirmación se produce en un momento de alta tensión política y social en Venezuela, donde el oficialismo intenta consolidar su narrativa tras el arresto del expresidente y de su esposa, Cilia Flores.
El contexto de la declaración
Cabello, considerado una de las figuras con mayor influencia dentro del régimen chavista, pronunció sus palabras en un acto político en el que defendió la continuidad del proyecto iniciado por Hugo Chávez y la lealtad del partido oficial al liderazgo de Maduro. Aunque el contexto exacto no fue plenamente detallado por el funcionario, sus palabras sugieren una lectura interna de los recientes acontecimientos que han sacudido al poder en Caracas, incluyendo la operación militar estadounidense que dio con la detención del expresidente.
La supuesta “traición”, según la interpretación de Cabello, habría tenido un impacto profundo en el seno del chavismo y en sus cuadros más cercanos, poniendo de manifiesto tensiones internas y la necesidad de reafirmar la fidelidad al liderazgo que ahora se encuentra fuera del país y enfrentando procesos legales en el extranjero.
Unidad y mensaje al pueblo chavista
En su intervención, el ministro enfatizó que la población venezolana “sabe que no va a haber más traición” y que todos los funcionarios y militantes están “resteados con el mismo proyecto” bolivariano. Esta retórica, orientada a recomponer la cohesión interna del oficialismo, hace hincapié en la continuidad de las políticas y valores promovidos durante las décadas de gobierno bajo Chávez y Maduro.
Cabello describió el golpe político que representa la captura de Maduro y Cilia Flores como un momento de profundo dolor, tristeza e incluso frustración para el movimiento, pero subrayó que la respuesta debe ser la unidad y la firmeza ante los desafíos externos. Su discurso buscó transmitir que, pese a las adversidades recientes, la base del partido y sus seguidores no deben vacilar ni permitir que supuestas divisiones internas prevalezcan.
Contraste con negaciones de fracturas internas
Pese a las sugerencias sobre traición o tensiones internas, Cabello ha negado públicamente que existan fracturas significativas o “peleas” dentro del chavismo como consecuencia de la captura de Maduro. En el programa televisivo Con el mazo dando, espacio tradicionalmente utilizado para articular la narrativa oficialista, ha insistido en que cualquier versión sobre disidencias es parte de campañas de desinformación promovidas por detractores y críticos de su movimiento.
El ministro argumenta que estas versiones provienen de redes sociales y medios adversos, los cuales, según él, buscan distorsionar la realidad y sembrar dudas sobre la cohesión del oficialismo. Este enfoque mediático ha mantenido un discurso de unidad y resistencia ante cualquier intento de dividir a sus filas, reforzando la idea de una estructura monolítica y leal al legado chavista.
Reestructuración de la comunicación oficial
Tras los recientes eventos políticos, el equipo de comunicación del gobierno venezolano también ha experimentado cambios importantes. El programa Con el mazo dando, tradicional herramienta de propaganda política conducida por Cabello, ha sido modificado en formato y contenido para adaptarse a la nueva fase del oficialismo y a la ausencia de Maduro.
Asimismo, se han intensificado las campañas en redes, incluido el regreso del chavismo a plataformas como X, antes vetadas por el gobierno, y el lanzamiento de iniciativas como #LosQueremosDeVuelta, que demandan la liberación de Maduro y Flores y buscan consolidar la narrativa oficial en el imaginario colectivo de sus seguidores y en el dominio público de Venezuela.
Interpretaciones y debates
Las declaraciones atribuidas a Cabello han generado debate tanto dentro como fuera de Venezuela. Para algunos analistas, estas afirmaciones buscan defender la legitimidad del oficialismo y neutralizar críticas internas, mientras que otros observadores sostienen que reflejan una lectura político-estratégica de una situación particularmente adversa, en la que la salida de un líder histórico representa un desafío para la continuidad del régimen.
Sin embargo, no existen fuentes independientes que verifiquen directamente la veracidad de la acusación de traición más allá del discurso de Cabello, y el propio dirigente ha rehusado admitir públicamente tensiones profundas o fracturas dentro del movimiento.
Unidad ante la adversidad
La respuesta de Diosdado Cabello a los acontecimientos que envolvieron la captura de Nicolás Maduro resalta la intención del oficialismo de mostrarse sólido y coherente, aun en momentos de crisis. Su insistencia en la lealtad, la continuidad del proyecto bolivariano y la negación de fracturas internas forman parte de un esfuerzo explícito por controlar el relato político y asegurar el respaldo de las bases, mientras Venezuela transita por una etapa de incertidumbre y redefinición política.
🇻🇪🇺🇸 | Diosdado Cabello reconoce que Nicolás Maduro fue «traicionado» y que, por eso, está en una cárcel de EE.UU.
“Acá no va a haber más traición”.pic.twitter.com/pdoAmMGQJv
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) January 24, 2026



