
La empresaria e influencer Virginia Fonseca debutó este martes como reina de la batería de la escuela de samba Acadêmicos do Grande Rio en el icónico Sambódromo da Marquês de Sapucaí, en Río de Janeiro.
Vestida con un impactante traje rojo lleno de transparencias, pedrería y plumas, Fonseca recorrió los 700 metros del sambódromo al frente de los casi 300 percusionistas de la “Invocada”. Su disfraz, revelado a última hora, incluía 60.000 cristales, una corona y un adorno de 12 kilos en la espalda con alas de hasta dos metros equipadas con luces LED, un detalle que limitó parte de sus movimientos.
Considerada una de las figuras digitales más influyentes de Brasil, con 54 millones de seguidores, Virginia mostró seguridad y emoción durante su presentación, aunque también evidenció nerviosismo en su estreno. Su nombramiento generó expectativa y controversia desde que fue anunciada como sustituta de Paolla Oliveira.
Además de su popularidad, su presencia acaparó atención por su vínculo sentimental con el jugador del Real Madrid CF, Vinícius Júnior.
Su llegada al sambódromo estuvo marcada por gritos de apoyo, pero también por abucheos y momentos de tensión entre escoltas y fotógrafos, reflejando la división de opiniones que rodeó su debut en el Carnaval más famoso del mundo.



