
El legendario salsero Willie Colón fue despedido en Nueva York con un emotivo homenaje lleno de música, aplausos y banderas latinoamericanas frente a la Catedral de San Patricio.
Cientos de admiradores se congregaron para darle el último adiós al músico mientras una banda de trombones interpretaba algunos de sus temas más icónicos, entre ellos “La Murga”, popularizada junto a Héctor Lavoe.
El ataúd del artista fue recibido con música y aplausos mientras los fanáticos cantaban y bailaban en la Quinta Avenida, recordando la huella que dejó el llamado “Malo del Bronx” en la historia de la salsa.
Tras la misa celebrada en la catedral, el artista —quien falleció el 21 de febrero— fue sepultado en una ceremonia privada después de dos días de velatorio, mientras seguidores llegados de distintos lugares rendían tributo al trombonista que ayudó a llevar la salsa a todo el mundo.




