El papa León XIV aseguró este miércoles que la Iglesia católica no puede permanecer en silencio frente al drama que viven millones de migrantes alrededor del mundo, e hizo un llamado a mantener una actitud de solidaridad y acompañamiento hacia quienes se ven obligados a abandonar sus hogares.
Durante una intervención pública, el pontífice manifestó su preocupación por las dificultades, riesgos y sufrimientos que enfrentan hombres, mujeres y niños que emprenden largos viajes en busca de seguridad, oportunidades o una vida mejor.
León XIV destacó que la migración es uno de los grandes desafíos humanitarios de la actualidad y sostuvo que la Iglesia tiene la responsabilidad de acompañar a las personas más vulnerables, especialmente a quienes atraviesan situaciones de exclusión, pobreza o desplazamiento.
Asimismo, pidió a las comunidades católicas y a los líderes de distintas naciones promover una cultura de acogida y respeto hacia los migrantes, recordando la importancia de defender la dignidad humana sin importar el origen o la condición de cada persona.
Las declaraciones forman parte de una serie de mensajes en los que el pontífice ha insistido en la necesidad de fortalecer la solidaridad internacional frente a las crisis humanitarias que afectan a millones de personas en diferentes regiones del planeta.



