
El administrador de la DEA, Robert Murphy, aseguró que la presunta caída de Héctor Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, representa un importante revés para la estructura criminal del Tren de Aragua, organización que durante años expandió sus operaciones dentro y fuera de Venezuela.
Murphy señaló que la neutralización de quien es considerado el máximo líder de la banda afecta directamente la capacidad de coordinación y expansión del grupo, aunque advirtió que las organizaciones criminales suelen intentar reorganizarse tras perder a sus principales cabecillas.
Las declaraciones se producen mientras continúan los operativos militares en el estado Bolívar y crecen las versiones sobre el destino de Guerrero Flores, uno de los delincuentes más buscados por las autoridades de varios países.
El Tren de Aragua ha sido señalado por delitos como narcotráfico, extorsión, secuestro, trata de personas y otros crímenes transnacionales, convirtiéndose en una de las organizaciones criminales más peligrosas de América Latina.



