
La extraña muerte de un cadete venezolano en Sicilia ha conmocionado a familiares, compañeros de estudio y sectores vinculados a la actividad marítima venezolana. Freddy José Farías Marcano, de 26 años, estudiante de la Universidad Marítima del Caribe y aspirante a ingeniero marítimo, fue encontrado sin vida en su camarote mientras realizaba pasantías profesionales a bordo del buque FEW BPS, una embarcación petrolera y química que permanecía atracada en el puerto de Santa Panagia, en la isla italiana de Sicilia.
El caso ha adquirido notoriedad debido a las circunstancias descritas por sus familiares, quienes aseguran haber observado señales de angustia, deterioro emocional y temor en los días previos al fallecimiento. La familia sostiene que existen numerosos aspectos sin aclarar y reclama una investigación exhaustiva que permita determinar con precisión qué ocurrió durante las últimas horas de vida del joven venezolano.
Mientras las autoridades italianas continúan con los procedimientos correspondientes, los padres del cadete han solicitado la intervención de la Cancillería venezolana, la Defensoría del Pueblo y otras instituciones del Estado. Su principal objetivo consiste en obtener respuestas, garantizar una investigación transparente y lograr la repatriación del cuerpo para darle sepultura en Venezuela.
Extraña muerte de un cadete venezolano en Sicilia deja interrogantes sobre sus últimos días a bordo
Freddy José Farías Marcano inició su travesía profesional el 28 de abril de 2026, cuando embarcó en Egipto para cumplir una etapa de formación práctica requerida dentro de sus estudios universitarios. Como estudiante de ingeniería marítima, veía esta experiencia como un paso decisivo para alcanzar la profesión que había perseguido durante años.
Según la información aportada por sus familiares, el joven había cumplido satisfactoriamente con todos los exámenes médicos y psicológicos exigidos para embarcarse. Estas evaluaciones constituyen un requisito internacional para quienes desarrollan actividades en la marina mercante y buscan garantizar condiciones físicas y emocionales adecuadas para desempeñarse en alta mar.
Sin embargo, el relato familiar describe una situación distinta durante las semanas posteriores al embarque. Freddy Farías, padre del joven, afirmó que su hijo manifestó preocupación por acontecimientos ocurridos dentro de la embarcación y expresó el deseo de abandonar el buque antes de concluir su periodo de formación.
De acuerdo con esa versión, el cadete informó que el capitán había autorizado inicialmente su desembarco en Santa Panagia. No obstante, esa autorización habría sido postergada posteriormente sin una explicación clara. Días después de esa decisión, el joven apareció sin vida en su camarote.
Uno de los elementos que más inquieta a los familiares corresponde a la última videollamada sostenida con Freddy José. Sus padres aseguran que observaron cambios notorios en su estado emocional y percibieron un nivel de angustia que no había mostrado anteriormente.
Además, afirman que durante aquella conversación escucharon voces en otro idioma cerca del joven y consideran que ese detalle podría tener relevancia para comprender el contexto en que ocurrieron los hechos. Aunque hasta el momento ninguna autoridad ha confirmado una relación entre esos elementos y la muerte del cadete, la familia insiste en que toda la información debe ser analizada cuidadosamente.
La familia exige transparencia y rechaza conclusiones apresuradas
Desde que recibieron la noticia del fallecimiento, los familiares han impulsado múltiples gestiones para obtener información oficial sobre el caso. Su principal preocupación radica en que las circunstancias de la muerte aún no han sido aclaradas de manera definitiva.
Freddy Farías ha reiterado públicamente que no comparte hipótesis que intenten cerrar prematuramente la investigación. Según su testimonio, las conversaciones sostenidas con su hijo durante los días previos reflejaban una situación de presión emocional que merece ser examinada por las autoridades competentes.
Los padres del joven también han solicitado acceso a documentos fundamentales para comprender lo sucedido. Entre ellos figuran el informe elaborado por el capitán de la embarcación, los registros relacionados con las últimas actividades del cadete y la entrega del teléfono móvil que utilizaba durante su permanencia a bordo.
Otro de los reclamos se refiere al proceso forense desarrollado en Italia. El cuerpo fue trasladado a la morgue de Augusta debido a que el puerto de Santa Panagia no dispone de instalaciones para este tipo de procedimientos. La familia recibió información según la cual la autopsia inicialmente prevista para mediados de junio fue reprogramada para una fecha posterior.
Ante esta situación, los familiares han solicitado una necropsia exhaustiva que permita establecer con precisión la causa de la muerte. Consideran que los resultados de ese procedimiento serán determinantes para despejar dudas y avanzar hacia el esclarecimiento de los hechos.
Asimismo, expresaron preocupación por versiones que apuntan a una posible cremación del cuerpo sin autorización familiar. Los padres insisten en que cualquier decisión relacionada con los restos debe contar con su consentimiento y respetar los procedimientos legales correspondientes.
Instituciones y autoridades enfrentan presión para responder al caso
La repercusión de este episodio ha generado expectativas sobre la actuación de distintas instituciones vinculadas al ámbito marítimo y diplomático. La familia espera una respuesta concreta de la Cancillería venezolana y de los organismos encargados de asistir a ciudadanos nacionales en situaciones ocurridas fuera del país.
Los familiares acudieron recientemente a la Defensoría del Pueblo para exponer el caso y solicitar acompañamiento jurídico. Según relataron, recibieron orientación sobre los mecanismos disponibles para impulsar gestiones internacionales y obtener información oficial relacionada con el fallecimiento.
También existe expectativa respecto a la participación de la Universidad Marítima del Caribe, institución donde Freddy José cursaba estudios. Hasta el momento, la universidad no ha emitido un pronunciamiento específico sobre lo ocurrido, aunque recientemente realizó actividades conmemorativas relacionadas con el Día de la Marina Mercante Venezolana.
La situación ha reabierto el debate sobre las condiciones que enfrentan estudiantes y cadetes durante sus procesos de formación en embarcaciones internacionales. Expertos del sector marítimo señalan que las prácticas profesionales representan una etapa esencial para la capacitación de futuros oficiales y profesionales navales, pero destacan la importancia de garantizar mecanismos efectivos de supervisión y protección.
Mientras continúan las investigaciones, la familia Farías Marcano mantiene tres solicitudes principales: esclarecer las circunstancias de la muerte, repatriar el cuerpo a Venezuela y recibir toda la documentación oficial relacionada con el caso. Para sus allegados, conocer la verdad constituye una necesidad indispensable para encontrar respuestas y cerrar una etapa marcada por la incertidumbre.
La muerte de Freddy José Farías Marcano trasciende el ámbito familiar y plantea interrogantes sobre la seguridad, la protección y el acompañamiento que reciben jóvenes venezolanos durante experiencias formativas en el extranjero. A la espera de los resultados de las investigaciones, sus padres continúan insistiendo en una petición que resume su principal objetivo: que las autoridades determinen con claridad qué ocurrió a bordo del FEW BPS y que se haga justicia en memoria de su hijo.
Con información de Infobae



