
Una semana después de los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela, el balance oficial continúa aumentando, aunque sigue sin conocerse una cifra oficial de personas desaparecidas, uno de los principales interrogantes en medio de la emergencia.
El más reciente reporte del Gobierno elevó a 2.295 el número de fallecidos y a más de 11.000 los heridos. Sin embargo, organizaciones nacionales e internacionales han advertido sobre diferencias entre las cifras oficiales y las estimaciones realizadas a partir de la magnitud del desastre.
La ONG Provea ha cuestionado la falta de información sobre los desaparecidos y pidió mayor transparencia en los reportes oficiales. En la misma línea, la ONU señaló que el número de víctimas podría ser considerablemente mayor debido a la cantidad de edificaciones colapsadas y confirmó la adquisición de 10.000 bolsas para cadáveres como parte de la respuesta humanitaria.
Según datos ofrecidos por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, cerca de 30.000 personas se encontraban en las zonas de Caraballeda y Catia La Mar al momento de los sismos. De ese total, unas 13.500 lograron salir por sus propios medios y 6.461 fueron rescatadas, lo que deja miles de personas cuyo paradero aún no ha sido precisado oficialmente.
Por su parte, el Comité Internacional de Rescate estima que el número de desaparecidos podría acercarse a las 50.000 personas, una proyección que también ha sido considerada plausible por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), aunque aclara que no todas ellas estarían atrapadas bajo los escombros.



