Mientras continúan las labores de recuperación después del doble terremoto que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio, los hospitales de campaña internacionales atienden una nueva emergencia: las lesiones y enfermedades que sufren quienes participan en la búsqueda de familiares y pertenencias entre los escombros.
En los 14 hospitales de campaña instalados en Caracas y el estado La Guaira, médicos de distintos países reportan un incremento de pacientes con infecciones respiratorias, cortes, traumatismos, dolores musculares y problemas derivados de la exposición al polvo y al esfuerzo físico durante las labores de rescate.
Uno de ellos es Justo Blanco, de 26 años, quien llegó con tos y dificultad para respirar luego de pasar varios días removiendo escombros hasta encontrar los cuerpos de sus padres, fallecidos en la tragedia. Su caso refleja el impacto físico y emocional que enfrentan cientos de venezolanos tras el desastre.
El hospital de campaña instalado por El Salvador en Catia La Mar ha atendido a más de 500 personas desde su apertura. Según sus médicos, varios pacientes resultaron heridos mientras buscaban desesperadamente a sus familiares, sin contar con equipos de protección adecuados.
En Caraballeda, los equipos médicos del Reino Unido y Japón también reportan decenas de atenciones diarias por lesiones relacionadas con las labores de rescate. Además, alertan sobre la creciente necesidad de brindar atención psicológica, debido al trauma que enfrentan sobrevivientes y familiares de las víctimas.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que la respuesta sanitaria ha entrado en una nueva fase, centrada no solo en la atención de heridos, sino también en la recuperación física y mental de la población. El organismo estima que se requieren 23,9 millones de dólares para sostener la asistencia médica en el país.
Hasta el momento, el balance oficial de la tragedia asciende a 4.561 fallecidos, mientras continúan las operaciones humanitarias y de recuperación en las zonas más afectadas.



