Por unas horas, el fútbol logró lo que parecía imposible: darle un respiro a una comunidad golpeada por el dolor. Cientos de habitantes de Catia La Mar, en el estado La Guaira, se reunieron este domingo para seguir la final del Mundial 2026 entre España y Argentina, en un ambiente marcado por la esperanza, pese a la devastación que dejaron los terremotos del pasado 24 de junio.
En una de las zonas más afectadas por el doble sismo de magnitudes 7,2 y 7,5, familias enteras se congregaron frente a una pantalla gigante instalada entre edificios severamente dañados. El encuentro deportivo coincidió, además, con la celebración del Día del Niño en Venezuela, convirtiéndose en un momento de distracción para quienes aún enfrentan la incertidumbre sobre su futuro.
La mayoría de los asistentes terminó celebrando la victoria de España, que se proclamó campeona del mundo tras vencer 1-0 a Argentina con un gol de Ferran Torres en el minuto 106 de la prórroga.
Mientras el espectáculo del entretiempo, con artistas como Shakira, Madonna, Justin Bieber y el director venezolano Gustavo Dudamel, animaba la jornada, decenas de niños aprovecharon el espacio para jugar fútbol entre los escombros, recordando por un momento la normalidad que el desastre les arrebató.
Uno de los asistentes, Yeicor Almeida, acudió junto a su hijo para disfrutar del partido y dejar atrás, aunque fuera por unas horas, la angustia provocada por la tragedia.
«Agradecido con toda esa gente que ha venido a ayudar. Gracias a Dios nos sentimos un poquito contentos porque se ha sentido la ayuda, la humanidad», expresó a EFE.
Aunque confesó ser seguidor de Lionel Messi, Almeida explicó que, desde los terremotos, apenas había podido seguir el desarrollo de la Copa del Mundo.
El hombre contó que, junto a su esposa e hijo, continúa durmiendo a las afueras de su edificio mientras espera la inspección oficial que determine si la estructura es habitable. Como él, muchas familias permanecen en improvisadas tiendas de campaña instaladas en las aceras, pese a la existencia de campamentos temporales habilitados por las autoridades.
«Hasta los momentos no sabemos qué van a hacer con nosotros», lamentó.
De acuerdo con el más reciente balance oficial, los terremotos del 24 de junio han dejado 5.208 fallecidos, 16.740 heridos y 17.907 personas sin vivienda, mientras continúan las labores de atención y reconstrucción en las zonas afectadas.




