El camino hacia la residencia permanente en Estados Unidos, conocido como green card, suele estar cargado de papeleo, requisitos y mucha paciencia. Pero para Camila Carreño, una joven colombiana casada con un ciudadano estadounidense, ese recorrido se convirtió en una pesadilla por un error aparentemente menor que casi le cuesta todo.
A través de su cuenta en TikTok, donde comparte consejos para migrantes bajo el nombre de “gringo consejos”, Camila relató su experiencia con un tono sincero y didáctico, con el objetivo de evitar que otras personas cometan la misma equivocación.
Una solicitud que parecía ir sin tropiezos
Después de casarse en julio de 2024, Camila presentó su solicitud para la green card a finales de agosto. A los pocos meses, fue convocada para la toma de huellas biométricas, lo que indicaba que el proceso avanzaba correctamente. Sin embargo, tras ese paso, vino un largo silencio.
Durante más de tres meses, no recibió notificación alguna. Aunque revisaba el sitio web del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) con frecuencia, pasó por alto una solicitud adicional que había sido publicada en su expediente digital.
El plazo vencido y el silencio de las autoridades
El problema surgió cuando USCIS pidió evidencia adicional, pero la joven no fue notificada por correo electrónico ni recibió carta alguna. Al descubrir el requerimiento, el plazo para enviar la documentación ya había expirado: la fecha límite era el 20 de enero y ella lo notó demasiado tarde.
Camila explicó que su error fue enviar únicamente la traducción del acta de nacimiento, omitiendo el documento original en español. Este fallo, aparentemente insignificante, bastó para que las autoridades cerraran su caso.
Nuevos intentos y una solución costosa
Con el temor latente de una posible orden de deportación, consultó a especialistas en migración, quienes le sugirieron dos caminos: volver a pagar los 2.300 dólares del trámite completo o presentar una moción para reabrir el caso, que costaba 800 dólares.
Optó por la segunda opción, aunque en un principio le habían indicado que no podía apelar. A finales de junio, recibió una respuesta positiva: su moción fue aceptada y la entrevista fue reprogramada.
Aprender del error y advertir a otros
Camila reconoce que todo se debió a un descuido evitable. “Fue un error estúpido, por no incluir el documento original”, expresó en su video. Aunque vivió momentos de angustia, su historia ahora sirve de advertencia para otros migrantes que atraviesan procesos similares.
Su mensaje es claro: cada detalle cuenta y no se puede dejar nada al azar. Estar bien informado y revisar constantemente el estado del proceso puede marcar la diferencia entre avanzar o quedarse sin respuesta.
@camilacar26 Nadie está preparado para una noticia como estas, espero les sirva ❤️🩹 #greencard #storytime #latina #greencardprocess #forgoupage ♬ original sound – Camila Carreno



